El presidente chino ha advertido a Estados Unidos sobre las ventas de armamento a Taiwán, después de que Washington aprobase el mayor paquete de armamento para la isla de la historia

Los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de China, Xi Jinping, han hablado por teléfono este miércoles para abordar una serie de asuntos geopolíticos, desde la guerra en Ucrania a la situación de Taiwán, pasando por las negociaciones con Irán y las necesidades petroleras del gigante asiático. La conversación forma parte de los preparativos para la cumbre que los mandatarios de las dos principales economías del mundo celebrarán en Pekín el próximo abril, y marca un paso más en la notable distensión entre las dos potencias, rivales sistémicos, durante el segundo mandato del estadounidense.

La conversación ha sido “excelente”, según ha descrito Trump en un mensaje en sus redes sociales, en el que ha precisado que la llamada ha sido larga y ha abordado múltiples asuntos, incluidas cuestiones comerciales y militares. También, según el republicano, Pekín ha aceptado comprar más semillas de soja estadounidense, uno de los grandes objetivos de la Casa Blanca en su relación con el gigante asiático. “La relación con China, y mi relación personal con el presidente Xi, es extremadamente buena, y ambos somos conscientes de lo importante que es mantenerla así”.