Los líderes de Estados Unidos y China se verán las caras esta semana en Pekín para tratar de extender la frágil tregua comercial sellada en octubre

Ante la inminente visita a Pekín del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, el Ministerio de Exteriores de China ha desempolvado un viejo concepto soviético de la Guerra Fría: “la coexistencia pacífica”. Así están las cosas entre las dos superpotencias: “El mundo es demasiado pequeño como para que China y Estados Unidos se enfrenten”, plantea un vídeo propagandístico, cargado de subtexto, publicado el lunes por la Cancillería del gigante asiático. ...

La esperada cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping, los líderes de las dos mayores economías del mundo, se celebrará entre el miércoles y el viernes y supone el primer viaje de un presidente estadounidense a Pekín en casi nueve años. Solo tras la masacre de Tiananmen en 1989 se produjo un paréntesis semejante hasta que ambos países retomaron relaciones diplomáticas.

El encuentro podría verse como un nuevo episodio de una antigua batalla: fue el propio Trump el último en visitar la capital china en 2017. Entonces, en su primer mandato, llevaba apenas nueve meses en el cargo. Acudió a Pekín con quejas por el “insostenible” desequilibrio comercial, quedó deslumbrado por el “despliegue impresionante” de su anfitrión y, al regresar, desató una guerra comercial que ha llegado hasta nuestros días.