China llega a la cumbre de la próxima semana con EE UU con vientos favorables gracias a sus fortalezas y a los errores de un Washington que se desgasta con Irán

El 20 de enero de 2025, Donald Trump asumió por segunda vez la presidencia de Estados Unidos. Su homólogo chino, Xi Jinping, hizo un gesto de consideración enviando a la ceremonia a Han Zheng, vicepresidente de la República Popular. Pero el mismo día China también hizo otra cosa. La compañía DeepSeek lanzó al público su modelo de chatbot, un emprendimiento que dejó atónitos a los expertos y al mercado al ...

demostrar la capacidad china de competir en inteligencia artificial en un nivel muy elevado pese a las restricciones tecnológicas.

Fue el primer episodio de un segundo mandato trumpista marcado por una serie de reveses para Washington en la competición entre EE UU y China. La próxima semana, el 14 y 15 de mayo, está prevista una cumbre entre los dos líderes en Pekín, y muchos expertos consideran que el gigante asiático llega a la cita con vientos más favorables que su rival. Ello no significa que China haya adelantado a EE UU como mayor potencia del mundo, pero sí que los casi 16 meses de la segunda presidencia trumpista han arrojado un balance favorable a Pekín.