El primer ministro, Li Qiang, reafirma la oposición de Pekín al “hegemonismo y las políticas de poder” en el discurso inaugural de la Asamblea Nacional Popular

Mientras el mundo arde y se extienden por la pradera geopolítica los incendios que azuza el inquilino de la Casa Blanca, China se ha ofrecido este jueves al mundo como un islote de estabilidad a largo plazo; un gigante industrial centrado en el desarrollo económico, el crecimiento predecible y los avances tecnológicos. La alternativa a la inestabilidad global y a los ataques a países soberanos: “Nos opondremos con firmeza al hegemonismo y las políticas de poder y defenderemos la justicia internacional”, ha proclamado el primer ministro chino, Li Qiang, durante

itar-del-72.html" target="_blank" rel="noreferrer" title="https://elpais.com/internacional/2024-03-05/china-presenta-una-politica-continuista-para-2024-con-un-incremento-del-gasto-militar-del-72.html" data-link-track-dtm=""> la inauguración de la Asamblea Nacional Popular (el Legislativo chino). Pekín busca “promover un mundo multipolar igualitario y organizado y que beneficie a toda la humanidad”, ha agregado Li, aunque sin mencionar en ningún momento de forma expresa el ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.