La respuesta a la escalada autoritaria del Gobierno estadounidense pasa por la energía, la solidaridad y la determinación de las protestas de Minneapolis contra las tácticas brutales de los agentes de inmigración
La estrategia de “inundar la zona” de la administración Trump puede impedirnos percibir que se ha llegado a un punto de inflexión en la caída de Estados Unidos en el autoritarismo. Se dirá que eso es un objetivo de la estrategia (que se basa en un avance gradual sobre los derechos de las personas y los controles institucionales). Pero es posible que
oman-el-nuevo-jefe-migratorio-de-trump-en-minneapolis-me-quedare-hasta-que-se-haya-resuelto-el-problema.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/us/migracion/2026-01-29/homan-el-nuevo-jefe-migratorio-de-trump-en-minneapolis-me-quedare-hasta-que-se-haya-resuelto-el-problema.html" data-link-track-dtm="">la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en enero en Minneapolis sea exactamente ese punto de inflexión.
Una de las características principales de los gobiernos autoritarios es la facilidad con que pueden usar una fuerza excesiva contra sus oponentes. Aunque todos los gobiernos usan tácticas coercitivas en el mantenimiento del orden público, existen límites evidentes. El gobierno británico puede usar la fuerza para despejar manifestaciones en algunos lugares. Pero una variedad de controles institucionales y la fortaleza de las normas contra el autoritarismo hacen inimaginable una matanza indiscriminada de manifestantes por parte de las fuerzas policiales en el Reino Unido.















