Los tres grandes grupos de la aviación europea se disputan el 44,9% de la aerolínea portuguesa, envuelta en varios problemas judiciales por las irregularidades en la venta de 2015
La aerolínea portuguesa TAP empezó la última década con una privatización y está a punto de cerrarla con otra. En ese tiempo se vendió, luego se nacionalizó y ahora vuelve a salir al mercado porque el Gobierno portugués considera que estará mejor gestionada en manos privadas. Salvo giros inesperados, uno de lo...
s tres grandes grupos europeos de aviación, Lufthansa, IAG y Air France-KLM, será el futuro gestor de la portuguesa, cuando la operación de venta culmine en 2026. Son las únicas compañías que han mostrado interés en adquirir el 44,9% (el Estado controlará el 50,1% y reserva para los trabajadores otro 5%), pero el proceso está resultando más accidentado de lo previsible debido a las anomalías detectadas en la privatización de 2015, que han desatado registros judiciales en 25 oficinas, domicilios y despachos esta semana.
La investigación de la Fiscalía podría salpicar al actual ministro de Infraestructuras y Vivienda, Miguel Pinto Luz, que gestiona la privatización actual y que en el pasado suscribió, como secretario de Estado, la venta que ahora está en el punto de mira de la justicia. Estas son algunas de las turbulencias que enfrenta la aerolínea. Con algunas tendrán que lidiar los futuros gestores de TAP.












