El voto llega después de que la norma que permitirá la reapertura del grifo de dinero público pasara el trámite en el Senado. Aún falta la firma de Trump

En el final a cámara lenta del cierre de la Administración más largo de la historia de Estados Unidos, este miércoles era el turno del visto bueno de la Cámara de Representantes. Sus miembros se reunieron en pleno por primera vez desde el 19 de septiembre para votar la propuesta de reapertura del grifo de financiación del Gobierno aprobada el lunes en el Senado tras la deserción el día anterior de siete demócratas y un independiente rumbo a las filas republicanas.

Hubo 222 síes (216 republicanos y seis demócratas) por 209 noes (202 demócratas y 7 republicanos). Ya solo queda pendiente la firma de Donald Trump −prevista durante una ceremonia anunciada a las 21:45 (hora de Washington)− para poder dar por terminado el shutdown, que es como en Washington se llama al cerrojazo parcial del dinero público que es una amenaza recurrente que se materializa cuando ambos partidos no se ponen de acuerdo en materia presupuestaria. Esta vez ha durado 43 días y ha batido todos los récords de falta de acuerdo en el Capitolio.

Con la firma presidencial regresará la normalidad poco a poco a decenas de agencias federales clausuradas y a monumentos y parques nacionales cerrados o desatendidos, así como a los principales aeropuertos de Estados Unidos, que suman miles de vuelos cancelados y decenas de miles de retrasos por los efectos del shutdown en los controladores aéreos y empleados de seguridad, funcionarios considerados “esenciales” y, por tanto, obligados a trabajar sin cobrar. El resto, unos 750.000, han quedado durante estas más de seis semanas suspendidos de empleo y sueldo.