El partido mayoritario de la Cámara de Representantes fuerza para financiar el Departamento de Seguridad Nacional durante ocho semanas, pero el Senado no parece dispuesto a apoyar la propuesta

El tremendo embrollo político vivido en el Capitolio de los Estados Unidos este viernes no ha servido para desbloquear el cierre presupuestario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en sus siglas en inglés), que está sin fondos desde el pasado 14 de febrero, mientras que miles de funcionarios federales encadenan varias semanas sin cobrar sus salarios.

La surrealista situación que se ha vivido este viernes en la Cámara de Representantes, que ha echado por tierra la vía ofrecida por el Senado para financiar la administración de la que dependen los servicios secretos, la Guardia Costera, los servicios de emergencia y, sobre todo, la agencia de seguridad en el transporte. Y aboca a un triste récord con el cierre parcial del Gobierno federal más prolongado de la historia a partir de este lunes. Seguridad Nacional llevará 44 días sin fondos por la incapacidad de republicanos y demócratas de pactar una reforma de la ley migratoria que ponga límites a la policía migratoria, bajo los focos por sus excesos a la hora de perseguir y deportar a migrantes sin documentación.