La reactivación de la administración pondrá fin a semanas de incertidumbre y ofrecerá a la Reserva Federal nuevas pistas sobre el empleo, la inflación y el ritmo de la economía
Estados Unidos empieza a salir del bloqueo. El Congreso y la Casa Blanca han acordado el fin del cierre gubernamental más largo de la historia, que ha paralizado la administración durante 43 días. La suspensión de sueldos a los empleados públicos, el cierre de agencias, museos y parques nacionales y el creciente caos en el tráfico aéreo llegan así a su fin. A las puertas de una de las temporadas de mayores desplazamientos del año, un grupo de senadores demócratas ha roto la disciplina de partido, acabando así con un bloqueo que empezaba a pesar en los mercados. Con la reactivación de la administración llegarán también las estadísticas económicas oficiales, paralizadas por el cierre, el principal termómetro para medir la salud de la economía en un momento en que las señales de debilidad del empleo y las tensiones inflacionistas ponen a prueba a la Reserva Federal.
El presidente ha firmado el proyecto de financiación tras su aprobación en la Cámara de Representantes, por 222 votos a favor y 209 en contra. Aun así, no está claro con qué rapidez las agencias podrán restablecer sus servicios. Aunque cada departamento cuenta con planes de contingencia que detallan como cerrar y reanudar operaciones, la mayoría están pensados para interrupciones breves, no para una paralización de hasta siete semanas.














