El apoyo de ocho demócratas a una propuesta republicana que no incluye los subsidios médicos que pedía la bancada liberal abre una crisis en el partido
El desbloqueo en el Senado llegó 40 días y unas 21 horas después. Fue este lunes, pasadas la 21:30 (hora de Washington), gracias a una votación, la decimoquinta, que, esta vez sí, salió adelante con 60 votos a favor y 40 en contra. Con ella, se acerca un poco más el final del cierre de Gobierno más largo de la historia de Estados Unidos.
El hito fue posible gracias a la deserción de siete senadores demócratas y de un independiente, que abrió la puerta el domingo a eso de la medianoche para el fin del cerrojazo parcial de la Administración, que este lunes, mientras se adentraba en su séptima semana, cumplió su cuadragésimo primer día. También devolvió al partido demócrata a un terreno familiar: la crisis existencial de la que parecieron emerger tras un largo año inmerso en ella, después de sus contundentes victorias del 4 de noviembre en Nueva York, Nueva Jersey y Virginia.
El apoyo de los votantes pareció premiar en las urnas su oposición al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y, particularmente, la negativa a pactar con los rivales para reabrir el grifo del dinero público hasta no tener el compromiso de los republicanos de que no desaparecerá a final de año, como está previsto, una parte de las coberturas sanitarias incluidas en el programa Obamacare. Son subsidios aprobados durante la pandemia, y su previsible final disparará el precio de los seguros médicos de millones de estadounidenses.
















