La vicepresidenta Sara Aagesen defiende como una línea roja que la UE no renuncie a recortar sus emisiones un 90% para 2040, frente a las “flexibilidades” que buscan Francia e Italia
Tras innumerables retrasos forzados por el cambio de rumbo político en el bloque comunitario que aleja la agenda medioambiental de la lista de prioridades, los ministros europeos de medio ambiente y clima tienen este martes la última oportunidad, antes de
el-10-de-las-emisiones-para-2035-lejos-de-lo-necesario-para-controlar-el-calentamiento.html" target="_self" rel="" title="https://elpais.com/clima-y-medio-ambiente/2025-10-28/la-onu-estima-una-caida-del-10-de-las-emisiones-para-2035-lejos-de-lo-necesario-para-controlar-el-calentamiento.html" data-link-track-dtm="">la cumbre del clima (COP30), que comienza dentro de dos días en Brasil, de llegar con los deberes hechos. Eso es cerrar, de una vez, tanto la reforma de la Ley Europea del Clima, que fije en la reducción de las emisiones de efecto invernadero en un 90% para 2040 en relación con los niveles de 1990, como el plan que establece los objetivos climáticos hasta 2035. España encabeza un grupo de países que busca mantener la ambición climática de la UE en la cita clave de este martes en Bruselas.








