Mientras el calentamiento se acelera y golpea nuestra vida —España acaba de padecer
medio-ambiente/2025-09-15/aemet-confirma-que-espana-ha-vivido-el-verano-mas-calido-desde-que-hay-registros.html" data-link-track-dtm="">el verano más cálido desde que hay registros y la factura de los eventos extremos estivales para Europa será milmillonaria—, en Bruselas se pisa el freno en la lucha contra el cambio climático. De hecho, la Unión Europea no va a llegar a tiempo para presentar su nuevo plan climático ante Naciones Unidas la semana que viene, como había pedido este organismo internacional a los países firmantes del Acuerdo de París. En su lugar, se llevará una declaración de intenciones debido a la imposibilidad hasta ahora de pactar un objetivo de recorte de emisiones para 2035 entre las instituciones comunitarias.
Sara Aagesen, vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica, advierte de que “Europa no se puede permitir dar la espalada” a la agenda verde. “Vamos a hacer todo lo posible por no llegar a la cumbre del secretario general de la ONU [António Guterres] con las manos vacías”, señala a EL PAÍS sobre la reunión prevista para el 24 de septiembre en Nueva York y en la que los gobiernos deberían llevar sus nuevos planes climáticos.







