Pese a las dudas y mensajes contradictorios, el coche eléctrico sigue creciendo en Europa: supone ya el 17% de las ventas de nuevos vehículos y está ayudando a que los fabricantes reduzcan sus emisiones de CO₂. Los eléctricos son ya los co...

ches más baratos de conducir y hay un millón de puntos de recarga repartidos por el continente. Estas son algunas de las conclusiones de un nuevo informe del Consejo Internacional de Transporte Limpio (ICCT), publicado 10 años después del Dieselgate. Fue precisamente el ICCT quien desveló ese escándalo, por el que Volkswagen instaló un software ilegal en millones de vehículos diésel para falsear los niveles de emisiones contaminantes.

El trabajo —elaborado junto a otras entidades y basado en datos de organismos oficiales y documentos previos del propio ICCT— sale a la luz un día antes del Diálogo Estratégico previsto para este viernes, en el que la Comisión, fabricantes y sociedad civil debatirán sobre el futuro de la industria del automóvil y en el que el ICCT exigirá no rebajar la ambición ambiental.

Los vehículos de batería son clave para lograr la descarbonización del transporte, que a grandes rasgos supone un 30% de las emisiones totales. En Europa, la norma exige que los vehículos nuevos sean 100% eléctricos en 2035, con hitos en 2020, 2025 y 2030. “Lo normal es que las emisiones de CO₂ de los turismos se reduzcan unos 4,5 gramos y por kilómetro al año. En 2020 fueron 17 gramos, que es una bajada enorme, y en 2025 vamos por buen camino, porque en el primer semestre ya han bajado en 8 y estamos seguros de que aumentará a final de año”, resume por videollamada Peter Mock, director de ICCT.