La matriculación de estos vehículos se multiplica por 22 en cinco años, aunque sigue lejos de otros países europeos. Afrontan retos como los puntos de recarga adaptados o una mayor autonomía

Los grandes camiones eléctricos ya son una realidad en España. Las matriculaciones de vehículos de más de 3,5 toneladas se han multiplicado por 22 en cinco años (de 17 a 378), aunque todavía son minoría (1,6% de los nuevos), según datos de la DGT. El crecimiento del sector sigue lastrado por retos como la autonomía de los vehículos —que hace que la mayoría se empleen en trayectos urbanos o de menos de 250 kilómetros—, los...

puntos de recarga ultrarrápidos adaptados o la falta de ayudas públicas para compensar su mayor coste de compra. Algunos transportistas pioneros, como Transbernal, comienzan a usarlos para rutas de hasta 1.000 kilómetros diarios. “Si las empresas hacen sus números y ponen puntos de recarga en sus instalaciones, verán que a la larga salen más baratos. Con lo que ha subido el gasoil, ahorras mucho dinero”, explica su propietario, Gabriel Bernal.

La compañía ilerdense se dedica al transporte de cerdos vivos, que recogen en Soria, Huesca, Teruel o Zaragoza y descargan en varios puntos de Cataluña. Cuentan ya con cuatro cabezas tractoras cero emisiones; con la más nueva, recién adquirida, están haciendo trayectos largos que desafían al diésel.