AORU denuncia el incumplimiento de la ley de declaración responsable para construir puntos de recarga para coches eléctricos. Es un sector que sufre retrasos de hasta dos años para poner en funcionamiento sus proyectos

La instalación de puntos de recarga ultrarrápida de acceso público es una de las materias pendientes de España en el ámbito del vehículo eléctrico. Desde que se firma un proyecto hasta que un punto de recarga entra en funcionamiento pueden pasar hasta dos años, según denuncia el sector. “En Francia o Bélgica, un proyecto de este tipo son unos seis meses frente a los dos años de España. Tenemos la frustración de invertir mucho dinero y tener que esperar años para ponerlos en marcha. Los inversores se pueden plantear por qué invertir en España cuando el retorno sobre la inversión es mucho más rápido en otros países”, reflexiona Bastien Verot, consejero delegado de Electra España y nuevo presidente de AORU —es un cargo que va rotando entre los fundadores cada seis meses—, la patronal nacional de operadores de recarga ultrarrápida, en una entrevista con CincoDías.

Esta asociación empresarial —impulsada por seis compañías, entre ellas Tesla— surgió en diciembre de 2024 como una escisión de Aedive, otra organización que representa al conjunto del sector del coche eléctrico. “Aedive siempre ha defendido nuestros intereses, pero era necesario como sector de recarga tener una voz, defender nuestros propios intereses, tener nuestra propia asociación frente a las instituciones públicas (...). Aoru aparece ahora también como patronal para ser consultada. Trabajamos muy bien con Aedive, pero ellos tienen un sector mucho más amplio”, explica Verot, que resalta “el buen diálogo con el Gobierno” —o con otras patronales, como Anfac, que representa a los fabricantes de coches— en relación a las principales peticiones del sector.