El prolongado castigo de los mercados ante la inestabilidad política francesa ha provocado un vuelco histórico en los mercados de la zona euro. La deuda gala, en otra época una de las anclas de la Unión Monetaria, es la que cotiza con una mayor prima de riesgo de toda la zona euro, señal del temor que despierta en los mercados la combinación de ingobernabilidad y desequilibrio en las cuentas públicas. En la apertura de esta mañana el bono francés a 10 años cotizaba con un diferencial de 82 puntos básicos sobre la deuda alemana, referencia en Europa, un punto más que Italia; según datos de Bloomberg. Solamente en un breve periodo de diciembre 1998 se había dado una situación como esta. Actualmente, el bono francés a 10 años cotiza con un interés del 3,479%, frente al 3,474% italiano, por encima también de las referencias a este plazo de Lituania, Grecia, España o Eslovaquia.

Con todo, la Bolsa de París ha arrancado la jornada con leves ascensos, y el bono asciende su rendimiento en cinco puntos básicos, castigado también por el cambio de referencia (de una emisión con vencimiento en mayo de 2035 a una de noviembre). Los movimientos son contenidos a la espera de que el presidente Emmanuel Macron nombre un nuevo primer ministro, tras la esperada caída del gabinete de François Bayrou el lunes. Horas después de la votación de la moción de confianza, cuyo resultado obliga a Bayrou a presentar la dimisión, la presidencia anunció en la noche del lunes, ya con los mercados cerrados, que buscaría un nuevo primer ministro.