Tres son los argumentos principales de queja por parte de Ryanair en lo que se refiere a los aeropuertos españoles: Aena actúa en monopolio sin presión para rebajar sus precios; las tarifas aéreas son poco competitivas frente a las de otras plazas europeas y del norte de África, y no se despliegan ayudas atractivas para atraer viajeros a infraestructuras de provincias. El consejero delegado de la compañía aérea, Eddie Wilson, presenta este miércoles en Madrid una programación de invierno con un millón de asientos menos en aeropuertos regionales en comparación con la misma temporada 2024-2025. A falta de saber cuáles son las ciudades afectadas, se espera que Wilson repita sus alegatos sobre la ausencia de incentivos para crecer en la mayoría de los aeropuertos gestionados por Aena.

No obstante, Ryanair se presenta como uno de los grandes beneficiarios de las bonificaciones de Aena en los últimos años, lo que responde a su creciente apuesta por España (su segundo mercado por ingresos tras Italia). Fuentes cercanas al gestor aeroportuario cuantifican en 158 millones de euros el volumen de los descuentos en las tarifas ofrecidas desde la reapertura del tráfico tras la pandemia. De esa suma, acumulada entre 2020 y marzo de 2025, la low cost irlandesa ha sido acreedora de rebajas por unos 35 millones, según datos en poder de Aena, lo que supone un 22% del total. La cuota de mercado de Ryanair en los siete primeros meses de este 2025 se acerca al 18%, siendo primera referencia en España años tras año por operaciones y volumen de viajeros.