La presión de Ryanair al Gobierno español va a más. La aerolínea de bajo coste tiene previsto realizar un nuevo ajuste de un millón de plazas en sus rutas hacia y desde aeropuertos regionales españoles para la temporada de invierno como reacción a la política tarifaria de Aena. Llueve sobre mojado en el tira y afloja entre la compañía con más tráfico en este país y el gestor aeroportuario después de que fuera ejecutado un ajuste de 800.000 plazas en la presente temporada estival en siete de esos aeropuertos de menor tráfico.
Ryanair salió de Jerez y Valladolid, retiró un avión con base en Santiago y redujo su oferta en Vigo (-61%), el propio Santiago (-28%), Zaragoza (-20%), Asturias (-11%) y Santander (-5%). Estas medidas provocaron un fuerte choque entre Wilson y el presidente de Aena, Maurici Lucena, e incluso con el ministro de Transportes, Óscar Puente, que tildó de “disparatadas” las propuestas de la aerolínea a cambio de crecimiento en España. El hecho es que la actividad en los últimos meses en los citados aeropuertos se ha visto seriamente mermada.
El anuncio del nuevo tijeretazo se producirá en un acto con los medios de comunicación fijado para el próximo miércoles en Madrid, en el que estará presente el consejero delegado de la compañía, el citado Eddie Wilson. Antes de ello, el ejecutivo ya adelanta en una entrevista concedida a Europa Press que se tomarán medidas drásticas en lo que respecta al mercado español. “Vamos a invertir donde podamos obtener un retorno”, advierte Wilson, quien se queja de la “indiferencia” del Ejecutivo de Pedro Sánchez ante el excedente de capacidad en los aeropuertos regionales.








