Ración de sopa de nabo, uno de los varios caldos que habitualmente reciben la denominación de sopa del día en restaurantes portugueses. EFE/Carlos Caselles

Carlos Caselles Calle |

Lisboa (EFE).- La sopa se come a diario en Portugal, incluso en verano, donde alternativas frías como el gazpacho alentejano no logran desbancar a este plato, que siempre se consume en caliente, hasta cuando hay 40 grados o más.

«Me gusta mucho la sopa. La como todos los días, tanto para almorzar como para cenar», contó a EFE Mafalda, responsable de márketing en una empresa tecnológica de Lisboa.

Mientras espera a un amigo a la puerta del restaurante donde suele almorzar, enumera entusiasmada sus variantes preferidas: «De verduras, espinacas, lechuga, brócoli, calabaza, puerros, judías verdes…»