No hay nada que apetezca más cuando hace frío que un buen sopicaldo. Esta es una selección de nuestros platos líquidos más reconfortantes para el invierno

Por algún motivo inexplicable, las sopas de toda la vida han perdido terreno en nuestros los menús cotidianos. Échale la culpa a su aire anticuado, al empuje de las más modernas cremas o a algunos personajes que las odiaban -Mafalda, aunque nos caes muy bien en esto no te apoyamos-, pero al menos en los restaurantes es cada vez más raro verlas. A no ser que sean en formato ramen, claro, que entonces sí.

En El Comidista somos más soperas que una ídem, y por eso queremos reivindicar este tipo de plato. Las sopas son fáciles de hacer, casi siempre salen bien, y su poder reconfortante contra el frío no tiene rival. No curan nada, lo sabemos, pero sí reconfortan cuando tienes el cuerpo regulero. Aquí tenéis una selección de nuestras recetas más queridas, para que le deis fuerte a la cuchara.

Para llevar a tu mesa cualquiera de estas tres preparaciones apenas necesitarás unos 20 minutos (si tienes aletas en vez de manos y eres megatorpe en la cocina, quizá 30). Son perfectamente adaptables a lo que tengas por la despensa y la nevera: los garbanzos -pueden ser de bote- se sustituyen sin problema por judías blancas, y el chorizo, por jamón. En la de verduras puedes usar las que te dé la gana, y en la tailandesa, es legal cambiar el tipo de setas a tu gusto.