Platos fríos como el gazpacho o el salmorejo no tienen rival, pero los invernales de puchero no se quedan atrás. Festejamos el Día de Andalucía con unas cuantas propuestas calentitas

Andalucía es justamente famosa por su prodigioso repertorio de platos fríos, en el que se mezclan grandes éxitos como el gazpacho, el salmorejo o las papas aliñás con maravillas menos conocidas fuera de sus fronteras como el cascaflote, la pipirrana o el ajocolorao. Sin embargo, el catálogo de joyas calientes no se queda atrás: sopas, potajes y guisos tradicionales demuestran que la capacidad de los andaluces para crear platos sencillos e imaginativos no se limita a lo veraniego. Celebramos el Día de Andalucía con unas cuantas recetas en esa línea, que recomendamos probar seas de donde seas.

Esta sopa, conocida también como “guiso en blanco” o “pescado en blanco”, no recibe el dramático nombre de matamaridos por llevar arsénico, sino por su falta de chicha. En sus orígenes apenas solía llevar patata, alguna verdura que cayera por ahí y una presencia testimonial de pescado: era una caldillo de pura subsistencia con el que las mujeres “mataban” de hambre a sus esposos (pobrecitos ellos, y qué malas ellas). Naming con tufillo machista aparte, es un plato fantástico.