Esta noche se conocerá el nombre del mejor restaurante del mundo. Será en el palacio de congresos Lingotto Fiere de Turín (Italia) donde se desvelará el misterio de cuáles son los elegidos para formar parte de la lista de The World’s Best 50 Restaurants, en una edición —la 23ª— en la que España vuelve a tener bastantes opciones para alzarse con el primer título. Se trata de una de las listas más controvertidas, por el secretismo que existe sobre el método de votación, en el que participan 1.080 expertos internacionales relacionados con la restauración —periodistas y críticos gastronómicos, cocineros, restauradores y gourmets con amplia experiencia—, cada uno con 10 votos. Está dividida en 27 regiones distintas en todo el mundo, y cada una de ellas cuenta con su propio panel de votación de 40 miembros, incluyendo un presidente. Al menos el 25% de los panelistas de cada región cambia cada año. Para aumentar la transparencia, el organizador del listado, el grupo británico William Reed Business Media, se ha comprometido a pedir más pruebas como garantía a los votantes a partir de la próxima edición.

La clasificación coloca en el mapa mundial de la gastronomía a los elegidos, y eleva a estrellato al número uno, al menos durante los 12 meses que dura el reinado —desde 2019, quienes han alcanzado el primer puesto no pueden volver a competir por él y pasan a formar parte de un grupo de élite denominado Best of the Best. En él figuran dos restaurantes españoles —elBulli y El Celler de Can Roca—, además de The French Laundry y Eleven Madison Park (EE.UU.), The Fat Duck (Reino Unido), Osteria Francescana (Italia), Mirazur (Francia), Noma y Geranium (Dinamarca), a los que este año se suma el peruano Central. Esta noche, el restaurante Disfrutar, actual número uno, ingresará en ese grupo tras entregar la corona a su sucesor.