El tan prometido por el canciller Friedrich Merz verano de las reformas parece haber llegado por fin a una Alemania presionada por el correr de los tiempos y la fatiga de los materiales. Tras una disruptiva, se podría definir así, reforma de las pensiones avanzada en las últimas semanas, ahora ha llegado el turno de los impuestos y el mercado laboral. Tras lanzar inversiones billonarias en infraestructura y defensa como avanzadilla para que la paralizada economía del país vuelva a coger vuelo, ahora tocaba, en cierto modo, el reverso. Reformas no siempre populares entre la ciudadanía que los economistas exigían para encarrilar las finanzas y no perder del todo el tren de la competitividad.

Età pensionabile dopo i 67 anni e aumento aliquota a redditi più alti

German Chancellor Friedrich Merz and his coalition partners have introduced a comprehensive reform package.