El tan prometido por el canciller Friedrich Merz verano de las reformas parece haber llegado por fin a una Alemania presionada por el correr de los tiempos y la fatiga de los materiales. Tras una disruptiva, se podría definir así, reforma de las pensiones avanzada en las últimas semanas, ahora ha llegado el turno de los impuestos y el mercado laboral. Tras lanzar inversiones billonarias en infraestructura y defensa como avanzadilla para que la paralizada economía del país vuelva a coger vuelo, ahora tocaba, en cierto modo, el reverso. Reformas no siempre populares entre la ciudadanía que los economistas exigían para encarrilar las finanzas y no perder del todo el tren de la competitividad. La dividida Gran Coalición gobernante -demócratacristianos y socialdemócratas se han fundido en un desesperado y quizá último abrazo ante el avance de la ultraderecha- ha logrado ponerse de acuerdo y este martes ha avanzado varias medidas, destacando las del ámbito fiscal.El Ejecutivo germano ha acordado una desgravación fiscal anual de 10.000 millones de euros en el impuesto sobre la renta y una serie de medidas para reforzar el mercado laboral alemán, como parte de un conjunto de reformas destinadas a reactivar el crecimiento económico y estabilizar el presupuesto. El bloque liderado por la CDU de Merz y el SPD pactó un paquete de 34 puntos tras una reunión celebrada este miércoles en la Cancillería Federal de Berlín, lo que pone en marcha sus planes para presentar un plan integral antes del receso parlamentario de verano, que comienza la próxima semana. "Los ciudadanos quieren decisiones, no disputas internas", ha declarado Merz a los periodistas en Berlín este jueves.
Alemania se sube al tren de las reformas: menos IRPF a las familias, endurecimiento de las bajas médicas, más trabajo los festivos y 'motosierra' a la burocracia
El tan prometido por el canciller Friedrich Merz verano de las reformas parece haber llegado por fin a una Alemania presionada por el correr de los tiempos y la fatiga de los materiales. Tras una disruptiva, se podría definir así, reforma de las pensiones avanzada en las últimas semanas, ahora ha llegado el turno de los impuestos y el mercado laboral. Tras lanzar inversiones billonarias en infraestructura y defensa como avanzadilla para que la paralizada economía del país vuelva a coger vuelo, ahora tocaba, en cierto modo, el reverso. Reformas no siempre populares entre la ciudadanía que los economistas exigían para encarrilar las finanzas y no perder del todo el tren de la competitividad.












