La ola de calor sin precedentes que azota Europa se extiende ahora hacia el este, donde se esperan temperaturas superiores a 35 °C para 150 millones de habitantes, mientras los hospitales se ven saturados por la cantidad de pacientes afectados el agobiante clima. Los sistemas de salud del continente se encuentran bajo máxima presión, con alertas rojas activas y la suspensión de actividades escolares y eventos públicos en múltiples regiones para intentar contener el impacto de la emergencia climática. La doctora Hilary Williams, vicepresidenta del Royal College of Surgeons, sostuvo que el sistema hospitalario británico (NHS) está “al límite”. En Francia, donde hubo 44 grados, el jefe de urgencias del hospital europeo Georges Pompidou, uno de los principales hospitales parisienses, describió una situación “extremadamente grave” con pasillos llenos de pacientes “mayores”, pero también de entre 50 y 60 años, con “hipertermias muy fuertes”.

El aumento sostenido de las emisiones de gases de efecto invernadero impulsa episodios sin precedentes en el continente, con efectos directos en la salud pública

Los franceses se han resignado a que esta ola de calor pueda durar hasta el 15 de julio.El termómetro ronda los 40 °C y podría superar esa marca entre este miércoles y el jueves.