Europa afronta un fin de semana de caos logístico y emergencia sanitaria debido a una ola de calor extremo sin precedentes en este mes de junio. Las altas temperaturas, que rozan máximos históricos por encima de los 40 grados en varios países del continente, han obligado a paralizar trenes en Alemania y Austria, cancelar cientos de vuelos en el Reino Unido por las fuertes tormentas derivadas, y activar planes de contingencia urgente en los saturados hospitales de Francia y Bélgica, donde la situación ya se califica de auténtica crisis sanitaria. Alemania pide no viajar en tren La operadora ferroviaria pública alemana Deutsche Bahn, junto a otras entidades del sector, ha recomendado este sábado evitar los desplazamientos en tren de larga distancia y de cercanías ante la intensa ola de calor que azota Alemania y que tendrá sus jornadas más críticas este fin de semana. “Les rogamos que hoy y mañana prescindan de todos aquellos viajes que no sean imprescindibles”, comunicó la compañía, recordando que la red se verá gravemente afectada por temperaturas que, según el Servicio Meteorológico Alemán (DWD), podrían alcanzar los 42 grados en algunas zonas, marcando un récord histórico. Una avería técnica en el sistema de radiocomunicación digital de Deutsche Bahn obligó a paralizar la circulación de trenes a nivel nacional. (EFE-EPA) “El tráfico ferroviario también sufre el impacto del calor extremo”, añadió la empresa, que ha activado políticas de cancelación sin coste y alertó de que el DWD contempla la posibilidad de tormentas con lluvias intensas en regiones del norte. Récord histórico también en Austria La misma inusual ola de calor, con picos de hasta 39 grados, ha situado este sábado al este de Austria en alerta por estrés térmico extremo. Al igual que en Alemania, el calor está generando fuertes incidencias en la red ferroviaria debido a la deformación de varios tramos de vía. Varios turistas descansan a la sombra del palacio Belvedere de Viena (Austria) para resguardarse de la intensa ola de calor que afecta a gran parte de Europa. (APA-dpa/Roland Schlager) Según GeoSphere Austria, el servicio meteorológico nacional, un potente anticiclón acompañado de una masa de aire muy cálido impulsa valores excepcionalmente elevados. Se prevén hasta 40 grados para mañana, rozando el récord histórico de 40,5 registrado en agosto de 2013. La operadora pública ÖBB también aconseja anular los desplazamientos no imprescindibles. En Vorarlberg, la región limítrofe con Suiza, el calor ha provocado deformaciones en ciertos puntos de la vía, obligando a reducir la velocidad de los trenes. TE PUEDE INTERESAR Viena y otras tres regiones del este permanecen en código rojo por altas temperaturas. En paralelo a lo que veremos más adelante en otros puntos de Europa, los servicios de emergencia de Viena han registrado este sábado un incremento del 15 % en las solicitudes de auxilio. El episodio continuará el lunes y martes, con un ligero descenso térmico y la progresiva desactivación de la alerta naranja hacia mediados de semana. Más de 600 vuelos retrasados en UK por la ola de calor El sobrecalentamiento no solo afecta a las vías del tren, sino que está provocando un inmenso caos en los cielos. Las fuertes tormentas que han irrumpido este sábado en el Reino Unido, tras varios días de temperaturas récord que alcanzaron los 37,3 grados en junio, han paralizado los aeropuertos londinenses de Heathrow y Gatwick. La inestabilidad meteorológica ha obligado a interrumpir parcialmente el tráfico aéreo. Según diferentes agencias, más de 600 vuelos acumulan retrasos de hasta seis horas o han sido cancelados. El proveedor nacional de control aéreo, NATS, mantiene restricciones temporales ante la previsión de tormentas en curso sobre el espacio aéreo del sureste de Inglaterra y el noroeste de Europa. Una mujer se cubre la cabeza con un folleto para protegerse de las altas temperaturas en Londres (Reino Unido), en alerta roja por la ola de calor. (EFE-EPA/Andy Rain) British Airways, entre otras compañías, se ha visto obligada a "ajustar su programa de vuelos" ante los estragos de este abrupto mal tiempo. A la crisis del transporte se suma la sanitaria: en sintonía con las urgencias del continente, el Servicio de Ambulancias de Londres informó de que el viernes vivió la jornada más intensa de su historia moderna, colapsado por 8.869 llamadas de emergencia. Dinamarca registra por vez primera 37ºC El calor extremo prosigue su avance hacia el norte. El Instituto Meteorológico de Dinamarca ha certificado un nuevo máximo histórico de temperatura para un mes de junio en la ciudad de Aarhus desde el inicio de los registros en 1874: por primera vez en su historia se han alcanzado los 37 ºC. El episodio extremo en el continente deja efectos en cadena en varios países, obligando a las autoridades a tomar medidas inéditas. En Alemania, por ejemplo, la Policía de Berlín ha llegado a utilizar cañones de agua para refrescar a los ciudadanos en plena calle. Francia y Bélgica, ante una "auténtica crisis sanitaria" Pero si hay una región donde este agónico fin de semana está dejando un saldo especialmente dramático en sus servicios públicos, esa es el eje franco-belga. En Francia, a pesar de que el calor comenzará a aflojar, el gabinete de crisis interministerial, pilotado por el primer ministro Sébastien Lecornu, ha advertido de que los verdaderos "efectos sanitarios están aún por llegar". El Ejecutivo prevé una peligrosa "meseta alta" debido al efecto de la latencia sanitaria (deshidratación y hospitalizaciones diferidas). Aunque el Gobierno galo sigue sin cifrar las víctimas mortales —se teme un escenario equiparable a la trágica oleada de 2003, que dejó 15.000 fallecidos—, el impacto ya es palpable: en la última semana, las llamadas a los servicios de emergencia han repuntado un 80 % en París y su periferia. El balance preliminar arroja además 55 muertos por ahogamiento y la pérdida de varios menores olvidados dentro de vehículos. Ante este colapso, los hospitales han activado un plan de contingencia que incluye el encargo urgente de 30.000 aparatos de aire acondicionado, mientras se prohíbe el alcohol en la vía pública y se cancelan eventos masivos como la Marcha del Orgullo y el festival Solidays. TE PUEDE INTERESAR Una situación de extrema gravedad que mimetiza punto por punto lo vivido en la vecina Bélgica. El país afronta la remisión progresiva de la ola de calor —tras rozar los 40 ºC en el interior— con sus servicios de emergencias completamente al límite. El Servicio Federal de Salud Pública ha informado de que las llamadas al 112 prácticamente se duplicaron este viernes, pasando de las 6.000 habituales a 11.784, mientras que las salidas de ambulancias se dispararon de 2.500 a 4.324, obligando al despliegue de veinte ambulancias adicionales de refuerzo en un contexto donde las autoridades admiten que la situación "sigue siendo tensa". La presión asistencial mantiene las áreas de urgencias desbordadas y la sección de geriatría al borde de su capacidad máxima, pero los problemas van más allá de lo clínico. Las infraestructuras también sufren por el sobrecalentamiento: hospitales de Gante y Amberes sufrieron un fallo generalizado en sus sistemas electrónicos debido al colapso de un servidor, lo que obligó a suspender unas 50 operaciones quirúrgicas. Al mismo tiempo, el Hospital Universitario de Lieja ha registrado incrementos de hasta el 20 % en sus pacientes y en el Saint-Luc de Bruselas se describen salas "sofocantes" y sin ventilación adecuada. Varias personas se refrescan en la fuente del Trocadero, con la Torre Eiffel de fondo, durante la ola de calor en París (Francia). (AFP/Dimitar Dilkoff) El panorama meteorológico belga tampoco da tregua, ya que la alerta naranja por calor mutará de inmediato a una alerta amarilla por fuertes tormentas eléctricas que amenazan con saturar aún más los servicios de rescate. Ante este escenario, el ministro francófono de Salud y Medio Ambiente, Yves Coppieters, ha sido tajante al asegurar en *Le Soir* que se enfrentan a una "auténtica crisis sanitaria, similar a la que vivimos con el Covid-19". Según Coppieters, la falta de transición climática está arrastrando al país al desastre, provocando ya la ralentización de la economía, el cierre de colegios y la suspensión de líneas de transporte público ante la desintegración de los pilares estructurales de la sociedad.
Una ola de calor de record en Europa compromete el transporte y los servicios básicos
Las altas temperaturas, que rozan máximos históricos en varios países del continente, han obligado a paralizar trenes en Alemania y Austria, cancelar cientos de vuelos en el Reino Unido y activar planes de contingencia en Francia y Bélgica











