Europa, la Europa central, no está preparada para tan altas temperaturas como se están viviendo estos días. El mejor ejemplo lo tuvimos este lunes con la imagen del tranvía de la ciudad alemana de Leipzig, que se vio interrumpido tras derretirse las juntas de los raíles. O lo de Francia, donde las temperaturas están siendo tan anormales que su ministro de Trabajo va a viajar a España para saber de primera mano cómo afrontamos aquí una ola de calor en materia laboral.El cambio climático es un hecho. "Las olas de calor ya no son episodios aislados o excepcionales. Son crisis recurrentes, cada vez más frecuentes, más intensas y más duraderas", asegura el director de la Oficina de la OMS para Europa, Hans Kluge.Las olas de calor ya no son episodios aislados o excepcionales"Lo que ocurre es que la subida anormal de las temperaturas se está notando más en algunas regiones del mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), Europa se calienta "a un ritmo superior al doble de la media mundial". Efectivamente, en los últimos días, algunas ciudades europeas han superado los 30°C en plena madrugada.El aumento de las temperaturas ha destapado múltiples fallos en el transporte, la sanidad, la educación, el alojamiento o el mantenimiento de las condiciones básicas para una vida confortable. Y por supuesto, este inusual calor constituye una seria amenaza para la salud. La organización de salud de la ONU cifra en más de 1.300 los fallecimientos en el continente europeo con relación directa a la ola de calor desde el 21 de junio.Europa se calienta a un ritmo superior al doble de la media mundial"La Tierra sigue calentándose año tras añoLa temperatura media global de la Tierra ha aumentado aproximadamente 1,5°C respecto a los niveles preindustriales. Los acuerdos de París, en la COP21, pusieron el límite en esos 1’5°C de media, pero hoy se calcula que para 2030 se habrá rebasado. Porque el calentamiento se ha acelerado notablemente en los últimos años, con los registros climáticos de la NASA y la Unión Europea confirmando que el ritmo actual de aumento ronda los 0,35°C por década. La temperatura promedio de la superficie del planeta en 2024 fue la más cálida registrada desde que comenzó el mantenimiento de registros en 1880, según datos recopilados por la agencia espacial de EEUU. La Organización Meteorológica Mundial confirmó que 2025 fue uno de los tres años más cálidos según sus registros, y que los últimos once años son los más cálidos jamás registrados.La Europa del norte no está preparada para el calor del surLas estimaciones de la OMS muestran que las muertes relacionadas con la ola de calor en Europa en 2023 habrían sido un 80% más elevadas sin las medidas de adaptación que se habían implantado. En el caso de las personas de 80 años o más, el número de fallecidos podría haber sido el doble.Son crisis recurrentes, cada vez más frecuentes, más intensas y más duraderas"No hablamos de la Europa mediterránea (Grecia, Italia, Portugal y España) sino de los países de Europa central y hasta de la isla de Gran Bretaña. No están preparados para lo que no es frecuente, del mismo modo que nosotros no lo estábamos para una gran nevada como la que dejó Filomena en 2021.Poner o no poner aire acondicionadoPor ejemplo, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, el 85% de los hogares en Alemania no tienen aire acondicionado ni ventiladores (en España, el porcentaje llega al 63%). De media, solo alrededor del 20% de los europeos tienen instalado en casa uno de estos aparatos (en comparación con el 90% en Estados Unidos).El continente se enfrenta a un dilema, según sostiene CNN News: abrazar el aire acondicionado intensivo en energía, con los impactos climáticos negativos que trae, o encontrar formas alternativas para hacer frente a su futuro cada vez más caliente. "En Europa no tenemos la tradición del aire acondicionado… porque hasta hace relativamente poco no ha sido una necesidad importante", comenta Brian Motherway, de la Agencia Internacional de Energía. En Europa no tenemos la tradición del aire acondicionado… porque hasta hace relativamente poco no ha sido una necesidad importante"Se espera que el parque europeo de aires acondicionados se haya duplicado para 2050, asegura el Instituto Internacional de Refrigeración según refiere CBS News. En Francia, dice la agencia meteorológica nacional Meteo-France que las tiendas se han quedado sin este tipo de aparatos.Tampoco en el exterior se está mejor. En el país germano se han cancelado eventos de todo tipo, actividades culturales como la Feria del Libro de Berlín, e incluso se han cerrado tramos de autopista por miedo a que venza el asfalto por el calor.Alemania: trenes y autopistas, al límitePor culpa de las altas temperaturas, las placas de hormigón de las famosas autopistas alemanas (autobahn) se han llegado a arquear hasta 15 centímetros. Hace unos días, la A2 registró roturas del pavimento en dos puntos próximos a Berlín, y la A7, cerca de Hamburgo, tuvo que anular el tráfico en uno de sus carriles.Este fin de semana, pasó en la A115, que une Berlín con el anillo sur de la A10. La deformación del hormigón generó un saliente capaz de causar accidentes. De modo que el domingo por la noche, la autopista fue cerrada de emergencia en dirección a Nuthetal, entre Potsdam-Drewitz y el enlace de Saarmund.Pero, como decíamos al principio, tal vez la de Leipzig sea la imagen más gráfica. Las temperaturas han rozado los 40°C, de modo que el material sellante de las juntas entre las vías y el asfalto quedó licuado y apelmazado. La autoridad de transporte público LVB suspendió este sábado todos los servicios de tranvía "hasta nuevo aviso".Sufren también las vías de la red ferroviaria. Durante el pasado fin de semana, Deutsche Bahn recomendó evitar los desplazamientos en tren. Hasta se permitió cancelar billetes de larga distancia sin penalización. Varios trenes fueron suspendidos y los de alta velocidad entre Múnich y Hamburgo acumularon retrasos de hasta 90 minutos por culpa del calor que impidió hacer el recorrido a la velocidad habitual.La deformación de vías ha generado problemas en el tráfico ferroviario del este de Austria y los gestores de la red ferroviaria de Reino Unido se han visto obligados a suspender trayectos. También ha ocurrido en Francia y Bélgica. En Bruselas, activistas han organizado remojones en estanques públicos como protesta. Y es que, denuncian, en la capital belga no hay ninguna piscina exterior pública. Lo han hecho además algo irritados con las palabras del ministro de Defensa belga, Theo Francken, que hace unos días ironizó sobre la ola de calor y recomendó piscina, cerveza y barbacoa. También en Bélgica ha habido suspensiones de clases en algunos colegios e institutos.Francia: aprendiendo a convivir con 40°CEn el país galo el calor extremo ha obligado a parar o reducir la producción de varias centrales nucleares (el agua de los ríos que se usa como refrigerante está demasiado caliente). En París, donde tres cuartas partes de los tejados son de un material que absorbe el calor, las orillas del Canal Saint-Martin estaban abarrotadas de parisinos zambulléndose en aguas turbias.Ante esta situación, algunos franceses han echado mano de ingenio. En las redes sociales ha llamado la atención un sistema de refrigeración casero que se ha popularizado por su sencillez. Algunos ciudadanos están cubriendo sus ventanas con papel de aluminio o mantas térmicas. Al frenar la radiación solar, esos materiales impiden que se caliente el interior de la vivienda.En Francia, el 90% de los hospitales no están preparados para las condiciones de calor extremo. Las autoridades han cerrado colegios y se han adaptado los horarios de trabajo. Por todo ello se entiende que el ministro francés de Trabajo, Jean-Pierre Farandou, haya anunciado que viajará a España para comprobar de primera mano cómo actúa el Gobierno español ante las olas de calor en materia laboral.Según le explicó el ministro a la emisora France Info, planean adaptar un modelo similar al que existe en nuestro país, donde los convenios fijan condiciones a partir de las que se suspende el trabajo por calor, en lugar de instaurar unas reglas iguales en todo el país y para todos los sectores. Farandou vendrá a España junto a representantes de sindicatos y patronal.
Raíles derretidos, sin aires acondicionados ni piscinas... La ola de calor muestra que Europa no está preparada para el calor extremo
Las altas temperaturas (40°C de día y hasta 30°C de noche) son una seria amenaza para la salud y muestran la falta de preparación de las infraestructuras y los servicios públicos.













