Los termómetros siguen disparados este fin de semana en toda Europa. Esta histórica ola de calor, con temperaturas rozando los 40 grados –nunca vistas en un mes de junio en esas latitudes– ya afecta a más de 193 millones de personas. Y las predicciones auguran que en los próximos días se van a pulverizar nuevos récords. Tras dispararse esta semana el mercurio en España, Francia, el sur de Inglaterra o Italia, esa ola de calor avanza ahora hacia el noreste de Europa. Las consecuencias las han empezado a sufrir ya hoy países como Alemania. Otros, como Polonia, se preparan para combatir en las próximas horas ese ambiente asfixiante y en Dinamarca ya saben lo que es tener una noche tropical.En Alemania –se pide a la población que ahorre agua, por lo que pueda pasar– destacan los más de 41 grados (récord nunca visto) registrados cerca de la ciudad de Saarbrücken, junto a la frontera con Francia. Turistas se protegen del sol con paraguas, este sábado en ParísAurelien MorissardEn este último país la factura pagada por esta ola de calor, que ahora se aleja en dirección este, se augura cara. No hay aún cifras oficiales de muertes relacionadas con el calor, pero la situación vivida los últimos 8 días se equipara a la sufrida en 2003, cuando se contabilizaron 15.000 muertos. Sí se ha pasado la cifra de ahogados en la última semana: 55.En Austria se derriten los raíles de las vías y en Dinamarca y Austria ya saben lo que es una noche tropicalLas temperaturas sostenidas durante días en Francia por encima de los 40 grados han obligado a suspender líneas de tráfico ferroviario, ha habido problemas para la generación de electricidad y se han tenido que suspender clases y eventos al aire libre. En ese país se ha prohibido, además, el consumo de alcohol en la vía pública.El avance de esta ola de calor hacia el noreste de Europa –los Balcanes también se preparan para lo que pueda llegar– ha dado paso, más al este, a violentas tormentas.Retrasos en más de 600 vuelos por las tormentas en los dos principales aeropuertos de LondresEn el Reino Unido, azotado también durante días por temperaturas de récord, esas precipitaciones han provocado hoy el retraso de más de 600 vuelos en los aeropuertos de Heathrow y Gatwick, con demoras de hasta seis horas. En Francia también se han lanzado alertas por la llegada de tormentas violentas, acompañadas de granizo y fuertes rachas de viento.Una piscina pública de Frankfurt, abarrotada de clientes que buscan refugio al asfixiante calorMichael ProbstEn Alemania, la compañía ferroviaria estatal y otros actores del sector ferroviario han aconsejado sábado y también para mañana, domingo, evitar el transporte de larga distancia y regional.En Austria, con los termómetros enfilados hasta los 39 grados –algo nunca visto tampoco en un mes de junio– se avisa de problemas en el tráfico ferroviario al detectarse la deformación de raíles por ese estrés térmico en algunos tramos de vía. En ese país las dos últimas noches, con 26 grados, también han sido tropicales.La Policía ha llevado este sábado cubas con agua para refrescar a los turistas en la puerta de Brandenburgo, en BerlínKrisztian Bocsi/BloombergEn Bélgica, con temperaturas de 40 grados, los servicios de emergencia y las urgencias de hospitales están al límite del colapso. Las llamadas de ciudadanos de ese país por un calor al que no están acostumbrados se han disparado.En España, tras un leve respiro al darse por acabada la primera ola de calor, los termómetros vuelven a enfilarse. En Barcelona ciudad el termómetro ha marcado estos días 7 grados por encima de la media para la época.La próxima semana volverá a ser más cálida de lo normal, sobre todo en el oeste, centro y sur peninsular, y está previsto que el calor se intensifique a partir del martes. Para las próximas horas hay, además, alerta de chubascos y tormentas, fuertes o muy fuertes, acompañadas de rachas de viento y granizo, en Álava, Navarra, La Rioja, Soria, Aragón, Valencia, Murcia, Castilla-La Mancha y el extremo este de Andalucía.
La ola de calor que asfixia a Europa ya afecta a más de 193 millones de personas
El calor avanza hacia el noreste y ahora se suma a las alertas el riesgo por tormentas muy violentas












