Los visitantes se refrescan entre nebulizadores de agua instalados cerca del Coliseo en Roma, 26 de junio de 2026. (EFE/MASSIMO PERCOSSI)Europa atraviesa una de las olas de calor más intensas de su historia , con temperaturas máximas y mínimas sin precedentes que han impactado la salud, la economía y el medio ambiente en al menos veintidós países. Según ha informado la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el episodio, que comenzó el domingo de la semana pasada en la península ibérica, se ha extendido a lo largo de los días hacia el centro y el este del continente, imponiendo récords y forzando la activación de alertas rojas en amplias zonas.Durante los últimos días de junio, los termómetros han superado los 40 grados en puntos todo el continente. España registró los días 23 y 24 de junio las temperaturas más altas de su historia para ese mes en diferentes localidades, con máximas superiores a los 40 grados y un nuevo récord para junio en Bilbao, donde se llegaron a alcanzar los 42,7 grados. No obstante, fue en Andalucía donde se superaron los 45 grados. Ahora bien, la península Ibérica no ha sido la peor parada. PUBLICIDADAlemania ha roto su marca histórica dos días consecutivos esta semana, llegando a 41,5 grados en Möckern-Drewitz, tras haber alcanzado 41,3 grados en Saarbrücken. En República Checa, Doksany ha alcanzado los 40,8 grados. Dinamarca ha superado su propio máximo histórico con 37 grados en Odum, mientras que Suiza ha batido el récord de día más caluroso de junio por tercer día seguido con 39 grados en Basilea. El Reino Unido ha rebasado el récord de temperatura de junio durante tres días consecutivos, llegando a 36,4 grados en el sur de Inglaterra el 25 de junio. Son cifras extremas para tratarse del interior y norte de Europa, donde las consecuencias han sido nefastas.Un turista se protege del sol mientras cruza el Puente Romano de Córdoba, a 23 de junio de 2026. (EFE/Rafa Alcaide)Según la OMM, los países afectados son Portugal, España, Francia, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos, sur del Reino Unido, Alemania, Suiza, Austria, Italia, República Checa, Eslovaquia, Hungría, Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina, Serbia, Montenegro, Albania, Macedonia del Norte, Grecia, Bulgaria y Rumanía. PUBLICIDADEl impacto de la ola de calor se ha dejado notar en la salud pública. Este domingo, las autoridades sanitarias francesas han informado de que, durante la ola de calor, se habrían registrado cerca de 1.000 muertes adicionales en comparación con los meses anteriores que podrían estar asociadas al histórico repunte térmico. No sería nada nuevo pero sí más evidente. Según la OMS, entre 2000 y 2019 se han produjeron unas 489.000 muertes anuales relacionadas al calor a nivel mundial. El fenómeno, frecuentemente denominado el “asesino silencioso”, presenta un subregistro considerable en muchos países.PUBLICIDADDescubre por qué la percepción de la temperatura varía tanto de una persona a otra. La ciencia explica cómo factores como la genética, la grasa corporal y el estrés influyen en si eres más propenso a sentir frío o calor.Nuestro cuerpo no está preparado para afrontar temperaturas tan elevadas durante tanto tiempo. Un calor intenso como el que están sufriendo los europeos, especialmente aquellos que no están acostumbrados, se traduce el estrés térmico, un “asesino silencioso”, según la OMM. Este fenómeno se produce cuando el cuerpo absorbe más calor del que puede liberar. En condiciones normales, el cuerpo regula su temperatura mediante la sudoración y el aumento del flujo sanguíneo hacia la piel. Pero cuando el aire circundante está caliente, sobre todo si también es húmedo, estos mecanismos de enfriamiento tienen dificultades para mantenerse al día y la temperatura corporal central comienza a elevarse. Lachlan McIver, asesor de salud de la Oficina Conjunta de Clima y Salud de la OMS y la OMM, explica en un comunicado que “la exposición prolongada durante varios días, sobre todo cuando las temperaturas se mantienen altas por la noche, significa que el cuerpo comienza cada día ya estresado”.PUBLICIDADUn turista descansa a la sombra de un árbol en el Patio de los Naranjos, en Córdoba, a 23 de junio de 2026. (EFE/Rafa Alcaide)Los ancianos, los niños pequeños, las mujeres embarazadas, los trabajadores al aire libre y las personas sin hogar o con enfermedades crónicas se encuentran entre los más vulnerables, pero el estrés por calor puede afectar a cualquiera cuando las temperaturas son lo suficientemente extremas durante un tiempo prolongado, advierte McIver, que detalla que no se trata solo de las máximas extremas diurnas, sino también de las mínimas nocturnas. La noche es el momento en que el cuerpo se recupera. Al dormir, nuestra temperatura corporal desciende, nuestro sistema cardiovascular descansa y el estrés acumulado de un día caluroso comienza a disminuir. Cuando las noches son cálidas, esa recuperación no se produce. El cuerpo permanece bajo presión las 24 horas del día, explica Armel Castellan, asesor técnico de los Servicios de Calor Extremo de la Oficina Conjunta de Clima y Salud de la OMS-OMM. A esa presión se han enfrentado -y lo seguirán haciendo porque el verano solo acaba de empezar- cerca de 150 millones de personas en Europa, que viven en pueblos y ciudades están experimentando temperaturas superiores a los 35 grados. PUBLICIDAD“La sociedad se están desmoronando”El ministro belga de Salud y Medio Ambiente, Yves Coppieters, ha llegado a comparar el escenario actual con el de la pandemia de coronavirus. “Nos encontramos ante una auténtica crisis sanitaria, similar a la que vivimos con el Covid-19″ que, añade, “se está desarrollando en un contexto de falta de transición medioambiental y climática, lo que nos está llevando directamente al desastre”.En una entrevista con el diario Le Soir, explica que el calor extremo afecta a todos los aspectos da la vida pública y privada: “Pensábamos que solo afectaría al sistema sanitario, pero no. Tras cinco días de calor intenso, la economía empieza a ralentizarse, las escuelas han cerrado, los autobuses ya no circulan en ciertos horarios, algunas residencias de ancianos no cuentan con la ventilación adecuada, etc. Los principales pilares estructurales de la sociedad se están desmoronando”. PUBLICIDAD
La histórica ola de calor que atraviesa Europa amenaza la salud de millones de personas: “Es una crisis sanitaria como la del Covid″
El ministro belga de Salud y Medio Ambiente, Yves Coppieters, subraya que, tras cinco días de calor intenso, “los principales pilares estructurales de la sociedad se están desmoronando”










