La Reserva Federal de Estados Unidos decidió este miércoles mantener sin cambios las tasas de interés, que están entre el 3,5 y el 3,75%, al término de la primera junta de política monetaria dirigida por el nuevo presidente de la entidad, Kevin Warsh, que ha llegado al cargo en un momento en que la inflación sigue elevada por la guerra de Irán.

El Comité preveía en marzo un descenso de tipos este año, pero el repunte de la inflación ha virado la opinión de los gobernadores a pesar de la presión de Trump

El nuevo presidente de la Fed deja el precio del dinero en un rango entre el 3,5% y el 3,75%

El organismo federal no descarta que más adelante en el año haya un aumento