La Reserva Federal ha decidido no mover los tipos de interés en la reunión de junio y los deja en la horquilla entre el 3,5%-3,75% en la primera reunión de la era Kevin Warsh en la presidencia del banco central estadounidense. En la reunión de abril, la última con Jerome Powell al frente del organismo, la Fed ya mostró un giro en su enfoque de política monetaria debido a la amenaza inflacionista que ha generado la guerra de Irán; este cambio se ha confirmado en la reunión de este miércoles, que, sin embargo, de momento no parece incorporar el impacto del acuerdo que cerraron Estados Unidos e Irán el pasado fin de semana.Más allá de la decisión sobre los tipos de interés en esta reunión, hoy era clave analizar la visión de la Fed, con Warsh por primera vez en el mando, en un momento de alta incertidumbre y con cierta divergencia de opinión entre los miembros del Comité Federal del Mercado Abierto.

La reunión no llega en un momento sencillo para la política monetaria estadounidense, con una amenaza de inflación por la guerra de Irán que es difícil de calibrar, y más teniendo en cuenta el entorno de rápidos cambios, tanto en la situación de la guerra y de diplomacia, como en los precios del petróleo.