La Reserva Federal estadounidense ha optado este mi�rcoles por mantener los tipos de inter�s sin cambios en la horquilla del 3,5% al 3,75%, un resultado previsible pero aun as� cargado de simbolismo (y quiz�s de consecuencias) en la primera reuni�n presidida por Kevin Warsh. A diferencia de lo ocurrido en los �ltimos encuentros, la decisi�n ha sido adoptada por unanimidad, sin voces abogando por bajadas. Y hasta nueve miembros del Comit� Abierto han indicado, adem�s, que ven muy probable que este a�o vaya a haber una subida debido a la presi�n de los precios.La decisi�n era ampliamente esperada por los mercados, pero el verdadero inter�s de la cita no estaba en el resultado, sino en el mensaje: c�mo iba a presentarse el hombre elegido por Donald Trump para sustituir a Jerome Powell y qu� se�ales enviar�a sobre el rumbo de la pol�tica monetaria estadounidense, la inflaci�n y el crecimiento, apenas unas horas despu�s de que la Casa Blanca e Ir�n llegaran a un acuerdo para parar la guerra.Su primera decisi�n evidente se ha producido en la forma de comunicar. Warsh lleg� al cargo con fama de heterodoxo tras criticar durante a�os no s�lo lo que consideraba excesiva dependencia de la Fed de las proyecciones econ�micas y de la llamada forward guidance, la pr�ctica de anticipar al mercado los movimientos futuros de los tipos, sino su pol�tica de comunicaci�n. Ha anunciado que quiere menos intervenciones, menos discursos, menos presencia. Hoy s� compareci�, por ser la primera vez, pero quiz�s no lo haga siempre, rompiendo una larga tradici�n.Warsh, que en ning�n momento ha aludido a la necesidad de bajar los tipos, como muchos pensaban que pod�a ocurrir por la presi�n del Gobierno, ha dejado claro que no tiene intenci�n de mantener una l�nea continuista, sino aplicar cambios de calado, m�s all� de las decisiones monetarias. As�, ha dicho que crear� cinco nuevos grupos de trabajo para examinar los aspectos que desde hace tiempo son su obsesi�n, como dej� claro en las audiencias del Senado: la comunicaci�n, el Balance de la Fed, Datos Econ�micos, Productividad y empleo, y Marcos de Inflaci�n. El nuevo presidente cree que el problema de la instituci�n viene de lejos, de muchas malas deciisiones. "La inflaci�n lleva por encima del objetivo m�s de cinco a�os", ha recalcado para incidir en que no es s�lo un problema de Ir�n. Y para abordar lo que considera que subyace, necesita cambios.Para empezar, la comunicaci�n del banco central explicando la decisi�n ha sido hoy mucho m�s breve y escueta, prescindiendo de introducciones y de pistas sobre los pr�ximos pasos. Esa es su primera aportaci�n. "El nuestro no es un negocio de forward guidance", ha dicho en la rueda de prensa. Quiere ce�irse a la decisi�n, lo que complicar� m�s la vida de analistas e inversores para anticipar los pr�ximos pasos. Muchos no ven problemas en evitar compromisos concretos, como que no tocar los tipos hasta que se alcancen cifras espec�ficas, pero s� esperan lo que se conoce como "funci�n de reacci�n" para entender por qu� se han tomado las decisiones. Qu� es lo que motiva o preocupa a los gobernadores."El Comit� Federal de Mercado Abierto aprob� la siguiente declaraci�n por unanimidad (12-0): mantener el rango objetivo para la tasa de fondos federales entre el 3,5 % y el 3,75 %, en apoyo del doble mandato de la Reserva Federal. El Comit� reafirm� su pol�tica de mantener amplias reservas en el sistema bancario. La actividad econ�mica se expande a un ritmo s�lido a pesar de la elevada incertidumbre, debida en parte al conflicto en Oriente Medio. La creaci�n de empleo ha seguido el ritmo de la fuerza laboral y la tasa de desempleo se ha mantenido pr�cticamente sin cambios. La inflaci�n sigue siendo elevada en relaci�n con el objetivo del 2 %, lo que refleja, en parte, las perturbaciones de la oferta que han impulsado aumentos de precios en ciertos sectores, incluido el energ�tico. El Comit� garantizar� la estabilidad de precios", dice el texto, con la mitad de palabras que el �ltimo de Powell.El debut de Warsh llega en uno de los momentos m�s inc�modo posibles y sabiendo que Donald Trump va a enfadarse. Su gran obsesi�n son los tipos de inter�s, lleva un a�o y medio exigiendo que bajen y lo hagan mucho, pero ahora tendr� que asumir que la situaci�n est� peor que antes. La raz�n es muy evidente: la inflaci�n ha vuelto a acelerarse hasta el 4,2% en mayo, desde un elevad�simo 3,8% en abril. Y se debe, en un 90%, al coste de la energ�a, que a su vez es consecuencia de la guerra en Ir�n y la pol�tica exterior y econ�mica de la administraci�n.Hace apenas unos meses, los inversores daban por hecho que 2026 ser�a el a�o de los recortes, y los gobernadores ve�an muy clara la sede. Pero la guerra con Ir�n, el repunte de los productos energ�ticos y la persistencia de las presiones inflacionistas han cambiado completamente el panorama. El debate ya no es si habr� una o dos bajadas, sino si la pr�xima decisi�n de la Fed ser� una subida, dado que el ambiente est� ahora mismo mayoritariamente decantado del lado de los halcones. Trump no tiene ya siquiera al que ha sido su principal activo en la instituci�n, Stephen Miran, nombrado temporalmente y de vuelta en la Casa Blanca.M�s all� de la decisi�n concreta, la sensaci�n en Washington es que comienza una nueva etapa. Warsh, que ya fue gobernador de la Fed entre 2006 y 2011 y que estaba en contra de pol�ticas expansivas incluso en lo peor de la crisis financiera, ha prometido una instituci�n m�s austera, menos predecible y con una comunicaci�n m�s limitada. Hoy ha sido su presentaci�n en sociedad, y lo principal es dejar claro que la inflaci�n no est� fuera de control, que la instituci�n est� preparada e incluso que hay un mensaje �nico. La �ltima cita, en la despedida de Powell, se sald� con cuatro votos discrepantes, algo in�dito en d�cadas.Igualmente, el nuevo presidente ha se�alado que gran parte de los datos econ�micos oficiales que se usan para tomar decisiones se basan en encuestas hist�ricas pero que cada vez tienen menos porcentaje de respuesta y por eso ha abogado por nuevos m�todos de recopilaci�n de datos y nuevas fuentes de informaci�n que vengan del sector privado, que podr�an estar disponibles casi en tiempo real.