Epatar. Causar admiración. No dejar indiferente. Eso pretende el nuevo Madring (nombre formado por Mad –de Madrid, o de loco– y Ring –anillo, circuito–), el escenario del Gran Premio de España de F-1, que estrena este fin de semana ubicación en la capital española después de 35 ediciones seguidas en el Circuit de Barcelona-Catalunya (de 1991 al 2025). Gigantesco, descomunal, desafiante... Todo es grandilocuente en el Madring, levantado en solo 16 meses a las afueras de la ciudad, en parte del recinto ferial de Ifema y parte de los barrios de Valdebebas y Cárcavas, a solo 20 minutos en metro de la Puerta del Sol...DiferencialLa proximidad a una capital europea y la facilidad de acceso en transporte público, además de estar a 10 minutos del aeropuerto, fueron los principales atractivos que Madrid vendió a Liberty MediaEsta proximidad a una capital europea –con todo lo que conlleva: cercanía a restaurantes, bares, fiestas, ocio... lo que llaman experiencia – y la facilidad de acceso en transporte público, además de estar a 10 minutos del aeropuerto, fueron los principales atractivos que Madrid vendió a Liberty Media para cautivarla y convencerla de la conveniencia de abrir un nuevo modelo de Gran Premio en Europa, en la línea de Miami, Las Vegas o México.“El problema no es el tipo de trazado, sino dónde está y qué ofrece alrededor, cuando las carreras han acabado”, explicaba días atrás el director de Madring, Luis García Abad, antiguo mánager de Fernando Alonso, a quien Ifema encargó la gestión del Gran Premio con el objetivo de convertir Madrid en el nuevo referente de la F-1 ante los circuitos tradicionales: que fuese capaz de ofrecer el mayor espectáculo de los coches en la puerta de casa, sin tener que aparcar y andar 5 km como en Spa, o hacer dos horas de tren o en bus como en Silverstone desde Londres...Es complicado y difícil de aprender, muy técnico, con secciones de alta velocidad donde hay que arrimarse al muro; llena de adrenalina a los pilotos”Fernando AlonsoAsí, contando con todas las luces y atracciones de la ciudad de su lado, el Gran Premio madrileño tiene como piedra angular su circuito semiurbano e híbrido, un concepto peculiar, ya que en sus 5,4 km de longitud combina tramos de calles públicas de Valdebebas con las instalaciones permanentes del recinto ferial, además de tramos construidos específicamente, como si fuese un circuito permanente, como la icónica curva 12, La Monumental, el gran emblema del Madring, que ayer, aún sin coches en la pista ni público, ya lucía en su esplendor, todavía con la pintura fresca y el olor a recién asfaltado.Lo veo como un híbrido entre Yida, Bakú y Macao; va a ser muy, muy complicado”Carlos Sainz“Yo lo veo como un híbrido entre Yida, Bakú y Macao; va a ser un circuito muy, muy complicado para los pilotos y los equipos”, vaticina Carlos Sainz, embajador del Madring, encantado con correr “en casa”, el circuito de su ciudad.Para Fernando Alonso, el de Madrid es “un circuito complicado y difícil de aprender, muy técnico, con secciones de alta velocidad donde hay que arrimarse al muro. Eso es atractivo y llena de adrenalina a los pilotos”, analizaba el asturiano, para quien el trazado de la capital española será el 38.º en el que compite en la F-1.Apostaría a que habrá banderas rojas... En el simulador he tocado todos los muros”Pierre GaslyY el jefe del gran circo , un Stefano Domenicali entusiasmado con Madrid, cantaba las excelencias de su nuevo juguete. “Es un trazado híbrido que nadie había presentado antes, así que es un proyecto con una nueva filosofía, y por eso puede ser muy interesante; no será un trazado fácil, como se vio en los tests de F2 y F3 con los coches rozando los muros”.Esa es, sin duda, una de las principales exigencias del Madring: en la mayoría de sus 22 curvas no hay arcenes ni escapatorias, si no que la pista discurre entre muros, más de 3.300 bloques de hormigón que integran un sistema de vallado de seguridad de alta resistencia. O lo que es lo mismo: no habrá margen de error. Tocar muro es destrozar el monoplaza. “Apostaría mi dinero a que habrá banderas rojas... Creo que en el simulador he tocado todos los muros”, decía Pierre Gasly (Alpine). “Así los pilotos demuestran su valor”, bromeaba Domenicali.
Madring, un circuito de locura
Madrid presume de joya de la corona, un trazado semiurbano e híbrido a 20 minutos del centro de la ciudad para asombrar al mundo: 22 curvas entre muros que no permiten errores













