¿Cuándo dejan de leer los niños y las niñas? Los nueve años es la edad crítica —un fenómeno que en EEUU tiene un nombre: decline at 9—, y los esfuerzos de las familias, pero también del mercado editorial, están puestos en hacer todo lo posible para que no se les caigan los libros de las manos ni los sustituyan por pantallas. Los datos del informe PISA conocidos esta semana son preocupantes. “Los estudiantes tienen problemas con textos largos”, dijo Tue Halgreen, analista de la OCDE.

Pero este año el tono de los editores —encargados de barometrar el hábito por la lectura y la compra de libros— y del Ministerio de Cultura, que interpreta los datos, era optimista. “La lectura sigue creciendo como actividad de ocio en España, especialmente entre la población más joven”, se dijo desde el Ministerio de Ernest Urtasun.

Hay que coger con pinzas esta última afirmación e investigar de dónde viene el abandono y la consecuente pérdida de habilidad lectora. Sin desglosar por edades, el porcentaje de lectores ha pasado del 60% en 2017 al 66% en 2025. Un incremento suave para una categoría, “lectores”, para la que vale leer un libro al trimestre. Pero el porcentaje de niños y niñas de entre seis y nueve años que cogen un libro que no es de texto ha descendido del 85% al 79%. Y en la franja preadolescente, la que va de los 10 a los 14 años ha bajado del 86% al 85% desde 2019 hasta 2025. Claramente, los más pequeños están perdiendo el interés por leer.