Actualizado Jueves,
septiembre
00:03Hace unos a�os Mar�a Marcuello, que viv�a en Zaragoza, decidi� mudarse a Barcelona para empezar de cero con su nueva pareja. Ella hab�a vivido durante 15 a�os en un piso que ten�a en propiedad en la capital aragonesa, que decidi� poner en alquiler con un precio de 600 euros mensuales. Primero tuvo como inquilinos a una pareja con la que no tuvo ning�n problema y. Despu�s, a la mujer que con el tiempo se convirti� en su pesadilla y a la que, tras m�s de dos a�os de impagos, ha conseguido expulsar por fin de su casa por orden de un juez.�Durante los primeros tres a�os y medio no tuve ning�n problema con ella. Me pagaba cada mes, aunque con el paso del tiempo empez� a hacerlo con m�s dificultades. Me daba la sensaci�n de que le costaba reunir el dinero, porque me ment�a y se andaba con rodeos cuando le ped�a el ingreso de las cuotas. Ten�a una actitud que a m� no me cuadraba mucho�, explica Mar�a a EL MUNDO.La afectada decidi� ponerse en manos del abogado zaragozano Jos� Ram�n Gonz�lez Barriga para iniciar los tr�mites de desahucio, sin perder la esperanza de que la inquiokupa comenzara a pagarle. �Como en menos de un a�o se le acababa el contrato decid� esperar a ver si encontr�bamos una soluci�n. Pero cuando el plazo venci�, no solo no abandon� el piso, si no que comenz� a tratarme de forma agresiva para que yo perdiese los nervios y respondiese con violencia�, relata por tel�fono ahora que comienza a ver m�s cerca el final definitivo del calvario que pas�.Seg�n explica, su inquiokupa le dec�a �que no pod�a pagarme, que hab�a dejado de trabajar y que con la ayuda social que recib�a no le daba para pagar�. Mar�a, recomendada por su abogado, cort� cualquier tipo de interacci�n con esta persona y se limitaba a transmitirle mes a mes la cantidad econ�mica que le deb�a por permanecer en el piso. �Le jod�a, hablando mal y pronto, que yo cada mes le dijera que ten�a que pagar y empez� a inventarse cosas. Dec�a que no me iba a devolver las llaves del piso porque me hab�a portado mal con ella. Ella se cre�a sus propias mentiras y puede que tenga un problema de salud mental, pero eso no es excusa para no pagar el alquiler�, a�ade.La okupa, con m�s ingresos que la caseraLos impagos continuados engordaban una deuda que lleg� a escalar hasta los 15.000 euros. En medio de una situaci�n kafkiana: a Mar�a, cuya �nica fuente de ingresos era un subsidio de paro de 480 euros, no le pagaban el alquiler. Pero su inquilina, que se negaba a abonar la mensualidad, cobraba un total de 1.100 euros de una prestaci�n de la Seguridad Social (530 euros) y el subsidio por desempleo tras agotar la prestaci�n contributiva (570 euros). Los 480 euros mensuales deb�an servir a Mar�a para subsistir en una ciudad como Barcelona y, adem�s, afrontar los gastos que su okupa generaba en la vivienda, que cada vez eran mayores para aumentar la presi�n sobre ella.Por ejemplo: en una ocasi�n recibi� una factura de agua que ascend�a hasta cerca de 2.000 euros. Mar�a, que en un principio pens� que se trataba de un error de la compa��a que prestaba el servicio, decidi� acudir al piso para ver qu� ocurr�a. Lo hizo acompa�ada de dos agentes de la Polic�a y de un perito enviado por el seguro, quien finalmente pudo acceder al inmueble tras la negativa de la persona que lo ocupaba. �Cuando sali� me explic� que no pod�a tratarse de una aver�a, porque era mucha cantidad de agua la que se hab�a perdido. No me lo reconoci� directamente, pero estaba claro que estaba abriendo los grifos para provocar que las deudas aumentasen y hacerme da�o�, recuerda.Tras casi dos a�os de litigios e impagos, Mar�a ve la luz al final del t�nel con la sentencia emitida por el Juzgado de Primera Instancia n� 17, que ha ordenado el lanzamiento judicial del inmueble el pr�ximo 9 de octubre. Sin embargo, siente que ha sido �una v�ctima� en todo este proceso, que �el juez no se ha molestado en hacer correctamente su trabajo� y que se ha visto �obligada a pagar por la vulnerabilidad de una persona que creo que deber�a correr a cuenta del Gobierno�.Parte del prolongamiento de este caso viene provocado por lo establecido en el escudo social aprobado por el Gobierno en 2020 como respuesta a la pandemia y que se ha ido prologando hasta la actualidad a trav�s de sucesivos reales decretos. En este texto se recoge la posibilidad de suspensi�n del desahucio por un tiempo m�ximo de dos meses en caso de que el inquilino se encuentre en situaci�n de vulnerabilidad acreditada y el propietario no posea m�s de dos inmuebles.El juez determin� que la okupa se encontraba en una �situaci�n de extrema vulnerabilidad y precariedad�, acreditada mediante documentos aportados por el Ayuntamiento de Zaragoza que indicaban su alta en el centro municipal de servicios sociales desde marzo de 2010. �A m� me ocult� esa informaci�n cuando �bamos a firmar el contrato y me dijo que ten�a una n�mina. Es algo que podr�a constituir un presunto delito de estafa�, relata.En unas semanas Mar�a volver� a entrar en un piso que teme encontrar �muy da�ado� tras varios a�os sin acceder a su interior. Despu�s de vivir esta experiencia, asegura que no tiene intenci�n de volver a alquilar. �Ahora quiero utilizar esta vivienda como segunda residencia, para cuando viaje a Zaragoza�. Ha perdido la mitad de sus ahorros y sabe que no recuperar� los 15.000 euros de deuda, por lo que lo �nico que adquiere de todo esto es un aprendizaje: �Nunca sabes c�mo puede ser una persona�.








