Juan José Jiménez Montoro (55) e Isabel Otero Martínez (57), una pareja de Arteixo, llevan más de una semana durmiendo en su propio coche, desde el 29 de agosto. Tras doce años viviendo en un piso de Vilarrodís por el que pagaban 400 euros de alquiler, la propietaria lo ha vendido y no han podido renovar el contrato. Sabían desde principios de año que tendrían que abandonar la vivienda, pero no han sido capaces de encontrar una alternativa adaptada a sus circunstancias. Actualmente, una casa como la que tenían puede llegar a costar más del doble. Según Idealista, en Arteixo el precio medio de un alquiler es de 9,3 euros el metro cuadrado, unos 744 euros para un piso de 80 metros cuadrados. PublicidadJuan José, nacido en Córdoba, ha trabajado durante años en el sector cárnico, pero actualmente se encuentra en paro y sabe que será difícil volver a trabajar. Cobra una prestación por desempleo que caducará a finales de año. Su mujer, con la que comparte vida desde hace casi dos décadas, percibe una pensión que también se verá reducida en los próximos meses.Con esta situación económica les está siendo imposible firmar un contrato. Según afirman, los propietarios y las inmobiliarias les exigen tener un contrato en vigor con una antigüedad de al menos un año, un requisito que no cumplen. En cuanto a la vivienda pública, las opciones son escasas, aunque están a la espera de poder ser beneficiarios de una vivienda social, que se sorteará próximamente. "Es muy complicado, casi ni cuento con ello. Nos han dicho que un albergue, pero tampoco hay plazas", afirma Juan José.Por el momento, la pareja duerme como puede en el coche y utiliza los baños de algunos amigos que les están ayudando. Todos los muebles y recuerdos los han guardado en un trastero. Tienen una hija de 25 años, que vivía con ellos, y que ahora se está alojando en casa de unos amigos. "No podía estar aquí con nosotros. Ella lo está pasando peor de lo que nos imaginamos. No duerme bien, está preocupada por su madre", cuenta el hombre en conversaciones con este medio. Isabel sufre algunos problemas de salud que podrían empeorar al vivir en la calle. Además de dolores de espalda y un cuadro psicológico complejo, le acaban de diagnosticar esta semana una enfermedad grave del hígado, que precisa de reposo y buena alimentación. Podría, incluso, quedarse en silla de ruedas. "No tenemos para cocinar, comemos fiambre, bocadillos… Está todo el día lloviendo, esto empeora su salud", lamenta.Publicidad Ver vídeo La pareja lleva más de una semana viviendo en su cocheCada día que pasa están más desesperados y Juan José está buscando todas las opciones posibles para que le hagan caso en el ayuntamiento. Afirma a Público que, incluso, se plantea hacer una huelga de hambre: "Yo sabía que esto podía pasar, desde que me quedé sin trabajo, pero no quería ni pensarlo. Aunque consiguiéramos algo ahora, en unos meses vamos a tener muchos menos ingresos".Los pocos ahorros que le quedan los reserva para mantener en condiciones el coche, que ahora se ha convertido en una especie de hogar. Su mujer duerme en la parte trasera y él delante. El día a día de Juan José e Isabel es levantarse con la luz, a las 7.30 de la mañana, estar sentados en el coche y, si tienen médico o algún trámite, tratar de ir. "Si alguien nos ofrece un café caliente, pues tomamos un café caliente", asegura. Le preocupa especialmente cómo será el inverno, aunque estos días ya han tenido que adaptarse a la lluvia. Publicidad"Yo no quiero un palacio, quiero una habitación con un baño, que pueda pagar, sobre todo para mi mujer", insiste. Asegura que con los precios actuales en la zona no pueden permitirse ni siquiera esta opción y que, además, nadie quiere alquilarles al no tener ninguno de los dos una fuente de ingresos estable. A todo ello hay que sumarles una deudas que ambos tienen contraídas, él por el contrato de la luz y ella por un tratamiento odontológico. El Concello de Arteixo ha explicado a este periódico que el departamento de servicios sociales del ayuntamiento lleva varias semanas atendiendo este caso y asegura que "les han ofrecido las ayudas que marca la ley según su nivel de ingresos". También subraya que no cuentan con pisos públicos que puedan utilizarse en este tipo de casos y que se trata de "un tema que supera sus competencias". El consistorio ha querido resaltar el "descenso paulatino" en la oferta de pisos de alquiler en Arteixo "debido a la inseguridad jurídica que sufren los particulares a la hora de alquilar un inmueble".
La crisis de la vivienda empuja a una pareja gallega a vivir en su coche: "Estamos desesperados"
Tras doce años pagando su alquiler, la propietaria ha vendido la vivienda y no pueden permitirse pagar los precios actuales.








