La sobrecogedora historia de esta familia permite observar de cerca y de una forma un poco más humana las diferentes dimensiones que adquiere la pobreza. Laura es una mujer luchadora, con problemas de salud que implican obstáculos en su día a día y un hijo de 18 años con discapacidad, así como un fuerte entusiasmo por ayudar a su madre. Carlos se ha criado en una familia compuesta por 10 hermanos, ha tenido una infancia llena de dificultades y ha enfrentado situaciones muy duras a lo largo de su vida.

Actualmente atraviesan una de las situaciones más extremas que han vivido. Por distintas circunstancias, han acabado malviviendo los tres en una habitación de alquiler por 330 euros mensuales, atrapados en un arduo debate: “o como, o pago el alquiler”, señala Carlos. En elDiario.es hemos tenido la oportunidad de escuchar la historia de esta familia que, lejos de quedarse en algo anecdótico, constituye un ejemplo paradigmático de la situación actual que viven muchas familias en España y que se ha ido agravando con el tiempo debido a la terrible crisis de vivienda.

Problemas de salud como obesidad mórbida, apneas graves y severos problemas de salud mental –en gran parte derivados de la situación extrema en la que viven– dificultan aún más encontrar un trabajo. Carlos actualmente trabaja vendiendo cupones con un contrato de pocas horas semanales que no alcanza para cubrir poco más que el alquiler por lo que está buscando un trabajo, pero su pasado –del que no se encuentra orgulloso porque asegura porque cometió errores “para sacar mi familia adelante” que acabaron derivando en antecedentes penales– conforma una barrera difícil de traspasar: “Me dicen: tienes un buen perfil, pero por tus antecedentes no puedo contratarte”, menciona Carlos.