Los vecinos del número 37 de la calle Gaztambide denuncian presiones como ofertas económicas o amenazas de obras para abandonar el edificio

Hacer las maletas, empaquetar toda tu vida en cuatro cajas y abandonar tu casa de alquiler por 10.000 euros. Esa es la oferta que recibieron en enero Irene Moreno (34 años) y su pareja, Ángel Díaz (40), de parte del fondo de inversión Palau & Manfredi. Una empresa vinculada a ese grupo cerró el pasado 10 de diciembre la compra del edificio del número 37 de la calle Gaztambide para rehabilitarlo y transformarlo en pisos de lujo. O al menos ese fue el modus operandi que ejecutó el año pasado en otro bloque de viviendas que adquirió en la plaza de Olavide, también en el barrio madrileño de Chamberí, donde se encontraba la academia de música La Popular. El único obstáculo que se interpone en este nuevo proyecto son vecinos como Moreno y Díaz, que se niegan en rotundo a abandonar su hogar. Sin embargo, temen que, una vez que haya finalizado el contrato, los nuevos dueños disparen los precios y les resulte imposible quedarse, un miedo que comparten con los vecinos del barrio ante el auge de la especulación inmobiliaria.

La noticia de que un fondo de inversión quería comprar el bloque empezó a sobrevolar el portal 37 de la calle Gaztambide el 18 de enero, cuando Moreno y Díaz recibieron la oferta para romper su contrato de alquiler y marcharse de allí. La propuesta vino acompañada de la “advertencia” de que la situación se volvería en contra de los inquilinos cuando se formalizara la venta y arrancaran las obras. Pablo Pérez, miembro del Sindicato de Inquilinas, señala que este tipo de presiones para abandonar las viviendas son prácticas habituales de los fondos de inversión. Palau & Manfredi ha rechazado hacer declaraciones sobre la operación a EL PAÍS.