Hola,
¿Cómo ha ido tu verano? Volvemos al cole, que es una manera de decir que volvemos a las rutinas, al trabajo, a las citas más o menos programadas, y que dejamos atrás la espontaneidad del verano y de las vacaciones y de los fines de semana en los que que te escapas o de los días entre semana que te acuestas más tarde porque todo se alarga.
Pero volver al cole es también, literalmente, volver al cole y empezar las clases. Las crías y críos anhelan las vacaciones de verano, las madres y padres, las temen. Y, así, cuando empieza septiembre y vuelve la escuela, los papeles se invierten: las familias anhelan el regreso de la 'normalidad' de las clases, niñas y niños, no tanto o no siempre. Pensaba yo estaba semana en el alivio de muchos adultos ante esta semana de inicio de curso, y entonces me descubrí sintiendo, sobre todo, rabia, y nada de alivio.
¿Por qué sentimos alivio? Porque el equilibrio entre trabajar y cuidar es imposible. Porque una época como el verano se convierte en una montaña rusa en la que buscas la manera de cuidar y entretener a tus hijos mientras tú tienes que seguir produciendo. Porque en este mundo los cuidados siempre tienen que adaptarse al empleo y el empleo nunca a los cuidados. Y entonces vivimos asfixiadas una época en la que podríamos tener más tiempo para estar con las y los peques.










