La educación en España se desploma, se hunde, sufre un descalabro, batacazo, desastre, desplome, el peor resultado de la historia (así titulaban los medios este martes). Según el Informe PISA, se debe mayormente a las pantallas, la pérdida de atención y comprensión lectora.
Hasta ahí, ninguna sorpresa, no hace falta examinar a miles de alumnos para concluir lo que cualquiera sabe por experiencia: no son los estudiantes los que pierden atención, somos todos, yo el primero. No digo leer Guerra y paz : nos cuesta seguir una serie de Netflix sin que se nos vayan los ojos al móvil, y por eso los guionistas de plataformas se ven obligados a incluir escenas redundantes, voces en off y diálogos explicativos, para que el distraído espectador no se pierda en una trama simplificada al máximo.












