El desastre educativo que reflejan los peores resultados del informe PISA en la historia de Espa�a tendr� consecuencias en el mercado laboral y en la econom�a espa�ola de los pr�ximos a�os. Las se�ales que muestra el d�ficit en asignaturas y materias fundamentales agravar�n algunos problemas estructurales del mercado de trabajo en nuestro pa�s, como el d�ficit y la escasez de talento; la brecha creciente entre el sistema educativo y las necesidades de las empresas; o la paradoja de los puestos que no se cubren. Este 'fracaso escolar' que marca PISA aleja a futuras generaciones de espa�oles de las profesiones y empleos con m�s �xito, m�s demandados y mejor pagados.A los alumnos espa�oles que hicieron las �ltimas pruebas PISA todav�a les quedan unos a�os para incorporarse al mercado laboral. Para entonces, muchas de las profesiones que ahora empiezan a despuntar se habr�n convertido en empleos habituales. Habr� m�s especialistas en inteligencia artificial, cient�ficos de datos, ingenieros de energ�as renovables, expertos en ciberseguridad, desarrolladores de software y profesionales capaces de trabajar junto a sistemas de IA. El problema es que el �ltimo informe PISA acaba de revelar que Espa�a retrocede precisamente en algunas de las capacidades sobre las que se construyen esos empleos.El informe (oficialmente PISA 2025 Results Volume I: Future-Ready Students) deja a Espa�a con 451 puntos en lectura, 457 en matem�ticas y 477 en ciencias. Son sus puntuaciones m�s bajas de la serie en las tres materias.El problema es mucho m�s grave que un mal resultado en una clasificaci�n. Si la fotograf�a escolar se coloca al lado de la laboral, el futuro profesional de muchos espa�oles pinta bastante gris. El World Economic Forum sit�a entre las ocupaciones que m�s crecer�n hasta 2030 a los especialistas en big data, ingenieros fintech, especialistas en inteligencia artificial y machine learning y desarrolladores de software y aplicaciones. Entre las competencias cuya demanda aumentar� m�s aparecen IA y big data, redes y ciberseguridad y alfabetizaci�n tecnol�gica, mientras el pensamiento anal�tico contin�a siendo una de las capacidades centrales que m�s valoran las empresas. El 63% de los empleadores consultados por el WEF considera ya la brecha de habilidades el principal obst�culo para transformar su negocio.PISA no permite concluir que un estudiante que obtiene una mala puntuaci�n en matem�ticas a los 15 a�os jam�s pueda convertirse en ingeniero. Tampoco establece una relaci�n causal entre el rendimiento de un pa�s y su capacidad futura para producir determinados profesionales. Las personas aprenden despu�s, estudian FP o van a la Universidad, se reciclan y cambian de trayectoria. Pero considerar irrelevantes aquellos resultados para el mercado laboral ser�a ir demasiado lejos en el sentido contrario.La propia OCDE ha seguido durante a�os a estudiantes que participaron en PISA. Los estudios longitudinales realizados en Australia, Canad�, Dinamarca o Suiza concluyen que quienes obten�an mejores resultados a los 15 a�os ten�an despu�s mayor probabilidad de alcanzar niveles educativos superiores y menor riesgo de terminar fuera tanto del empleo como de la educaci�n. En an�lisis que incorporan tambi�n a Estados Unidos, estar en el cuartil superior de lectura a los 15 a�os se ha asociado con entre 38 y 53 puntos porcentuales m�s de probabilidad de completar educaci�n terciaria que estar en el cuartil inferior, y con entre 24 y 47 puntos m�s de probabilidad de desempe�ar a los 25 a�os un trabajo que exige educaci�n superior. Ni siquiera al controlar el origen socioecon�mico desaparece la relaci�n. Es una asociaci�n predictiva, no una condena, pero demuestra que las competencias adquiridas durante la ense�anza obligatoria importan mucho despu�s de abandonar el instituto.El agujero est� arribaHay una particularidad de los resultados espa�oles: nuestro pa�s no se distancia enormemente de la OCDE por la proporci�n de estudiantes que alcanza el nivel b�sico. En ciencias lo logra el 76%, frente al 74% de la OCDE; en matem�ticas, el 67% frente al 65%; y en lectura, el 68% frente al 69%. El verdadero salto aparece cuando se mira a los alumnos excelentes. S�lo un 4% alcanza los niveles 5 o 6 en matem�ticas, la mitad del 8% de la OCDE. En ciencias es otro 4%, frente al 7%. En lectura queda apenas un 2%, frente al 6%.Y esos niveles altos se parecen bastante m�s de lo que podr�a parecer a las capacidades que necesitan los empleos de alta cualificaci�n. PISA considera que un alumno avanzado en matem�ticas puede modelizar situaciones complejas y seleccionar, comparar y evaluar estrategias distintas para resolverlas. Uno avanzado en ciencias sabe aplicar de forma creativa y aut�noma sus conocimientos a situaciones desconocidas. Y un lector de nivel alto puede enfrentarse a textos extensos y a conceptos abstractos, y separar hechos de opiniones utilizando indicios sobre el contenido y la fuente de la informaci�n.No significa que ese 4% vaya a convertirse en los futuros ingenieros y el restante 96% quede excluido. Lo que significa es que Espa�a dispone a los 15 a�os de una reserva proporcionalmente peque�a de estudiantes que ya domina las formas de razonamiento complejo sobre las que despu�s se levantan las especializaciones m�s exigentes.La Comisi�n Europea se ha marcado precisamente el movimiento inverso. Su Union of Skills propone para 2030 reducir por debajo del 15% el bajo rendimiento en lectura, matem�ticas, ciencias y competencias digitales y conseguir que al menos el 15% alcance un rendimiento alto en lectura, matem�ticas y ciencias. No es una cuota jur�dicamente exigible a Espa�a, pero s� una medida de hacia d�nde considera Europa que debe caminar su capital humano para competir en las transiciones digital y verde. Frente a ese 15%, Espa�a parte ahora del 2% en lectura y del 4% en matem�ticas y ciencias.La contradicci�n es todav�a mayor porque Espa�a necesitar� mucha cualificaci�n. Cedefop calcula que alrededor del 70% de las oportunidades de empleo que se abrir�n en nuestro pa�s hasta 2035 requerir�n cualificaciones de nivel alto, unos diez puntos porcentuales m�s que en la UE. Entre las actividades con buenas perspectivas europeas aparecen programaci�n inform�tica, I+D y servicios de arquitectura e ingenier�a. Cedefop utiliza la cualificaci�n formal como aproximaci�n a las habilidades, por lo que no est� diciendo que el 70% de los puestos requiera excelencia matem�tica. Pero s� anticipa una econom�a mucho m�s dependiente del conocimiento que la que deja atr�s.Cuando las matem�ticas vuelven a valer dineroLa inteligencia artificial ha alimentado la ilusi�n de que si un modelo puede escribir c�digo, resolver una ecuaci�n o analizar datos, quiz� aprender esas cosas resulte menos importante. Para los usuarios corrientes, la tecnolog�a reduce algunas barreras. Para los profesionales que la construyen, supervisan o aplican a problemas complejos ocurre algo distinto.MIT Professional Education acaba de impartir un programa dedicado precisamente a las matem�ticas que sostienen la IA moderna. Empieza con c�lculo y �lgebra lineal y avanza hacia probabilidad, la optimizaci�n y la estad�stica para entender c�mo se construyen, entrenan y eval�an modelos supervisados, no supervisados y generativos. Entre sus objetivos est� aprender a traducir problemas reales a formulaciones matem�ticas y evaluar la fiabilidad de un modelo mediante razonamiento estad�stico. No constituye una descripci�n de todos los trabajos vinculados a IA, pero recuerda algo que la facilidad de uso de ChatGPT puede ocultar: usar un modelo y comprender lo que ocurre debajo son niveles profesionales muy diferentes.Adem�s, las matem�ticas tienen un valor laboral mucho m�s all� de la IA. Judith Delaney y Paul Devereux han seguido mediante registros administrativos a estudiantes ingleses desde los 16 a�os hasta los 30-34. En su investigaci�n, publicada como discussion paper por IZA en abril de 2026, pasar del percentil 25 al 75 de capacidad matem�tica se asocia con unos ingresos un 29% mayores; para las capacidades verbales, la diferencia es del 14%. Parte del efecto matem�tico se explica porque quienes las dominan terminan con mayor frecuencia en disciplinas STEM (ciencias, tecnolog�a, ingenier�a y matem�ticas) y en otros campos de remuneraci�n elevada. Es un ejemplo brit�nico, por lo que no puede trasladarse mec�nicamente a Espa�a ni interpretarse como causalidad pura. Pero se�ala uno de los mecanismos a trav�s de los cuales una debilidad educativa puede acabar convertida en desigualdad profesional.El mercado espa�ol ya ofrece se�ales de desajuste. El Observatorio de las Ocupaciones del SEPE identifica buenas perspectivas para ingenieros TIC, analistas de datos, desarrolladores, especialistas en inteligencia artificial y expertos en ciberseguridad, y detecta problemas de cobertura entre programadores, especialistas en bases de datos y redes, analistas de sistemas y dise�adores de software. Su informe de tendencias de 2026 observa adem�s que una parte creciente del nuevo empleo se concentra en ocupaciones t�cnicas y directivas relacionadas con ingenier�a, an�lisis de datos, software y tecnolog�as digitales.Las empresas describen el mismo problema desde otra perspectiva: La Gu�a del Mercado Laboral 2026 de Hays se�ala que el 93% de las empresas espa�olas consultadas tiene dificultades para encontrar profesionales cualificados, mientras el 81% prev� aumentar contrataciones durante el a�o. Ante esa escasez, el 43% est� recurriendo al reskilling interno para fabricar dentro de la empresa competencias que no encuentra fuera. Hays no atribuye esta carencia a PISA, pero ambos fen�menos encajan en una pregunta que Espa�a tendr� que responder: si ahora cuesta encontrar determinados especialistas, �qu� ocurrir� cuando aumente su demanda si la cantera educativa de capacidades avanzadas no crece al mismo tiempo?La lectura en tiempos de IA...La ca�da que m�s deber�a inquietar en la era de la IA quiz� no sea la matem�tica. Deber�a preocuparnos mucho m�s la lectura. Espa�a ha bajado hasta 451 puntos y s�lo el 2% de los alumnos alcanza el nivel lector avanzado. La OCDE subraya que el deterioro internacional est� siendo especialmente intenso precisamente en capacidades cada vez m�s necesarias para desenvolverse en un entorno digital: evaluar informaci�n, conectar distintas fuentes y analizar cr�ticamente lo que se lee. Mathias Cormann, secretario general de la organizaci�n, record� al presentar PISA que la lectura "es la base para encontrar, evaluar, interpretar y analizar la informaci�n" en un mundo digital.Eso cambia tambi�n lo que significa estar alfabetizado profesionalmente. Un abogado puede conseguir que una IA redacte un primer contrato; un analista, que produzca un informe; un programador, que escriba c�digo; y un consultor, que resuma cientos de p�ginas. En todos esos casos queda una funci�n humana decisiva: determinar si el resultado es correcto, si falta algo, si una fuente merece confianza, si existe una contradicci�n o si la m�quina ha construido una explicaci�n convincente sobre una premisa falsa.En noviembre de 2024, durante la Conferencia sobre la Econom�a de la Inteligencia Artificial organizada por la Iniciativa sobre Inteligencia Artificial y el Futuro de la Direcci�n del IESE en su campus de Barcelona Philippe Aghion, profesor del Coll�ge de France e INSEAD y Nobel de Econom�a en 2025, defend�a al analizar c�mo deber�a reformarse la educaci�n ante la inteligencia artificial justamente lo contrario de entregar pronto el razonamiento a la m�quina: "Los alumnos necesitan seguir leyendo, escribiendo y aprendiendo demostraciones matem�ticas. Es imprescindible escribir bien, razonar de forma matem�tica y dominar c�lculo y l�gica. La IA hace todav�a m�s importante cultivar el pensamiento cr�tico".PISA a�ade una coincidencia relevante: el 54% de los alumnos espa�oles utiliza chatbots de IA al menos semanalmente para aprender, frente al 46% de la OCDE. El 42% los emplea para investigar inicialmente un tema, el 40% para resumir un texto que ten�a que leer y el 33% para redactar trabajos. Espa�a utiliza, por tanto, estas herramientas con una intensidad superior a la media justo cuando su competencia lectora cae a m�nimos. Eso no demuestra que la IA haya provocado el descenso. Puede ocurrir incluso que los estudiantes con m�s dificultades recurran m�s a ella.Pero la OCDE hab�a advertido de otro riesgo antes de conocerse estos resultados. Su Digital Education Outlook 2026 concluye que una IA generativa utilizada con un prop�sito pedag�gico puede mejorar el aprendizaje, mientras delegar en chatbots generalistas el esfuerzo cognitivo puede mejorar la tarea entregada sin producir una ganancia equivalente de aprendizaje. Algunos experimentos recopilados por la organizaci�n encuentran incluso que la ventaja que aparece mientras el estudiante dispone de IA desaparece (y a veces se invierte) cuando despu�s tiene que examinarse sin ella.Del informe PISA se desprende asimismo que los alumnos que utilizan IA para determinadas tareas, como resumir, redactar o investigar, tienden a obtener peores resultados en ciencias que quienes no la utilizan para esas funciones, mientras los usuarios frecuentes que han aprendido a evaluar la calidad de la informaci�n generada obtienen mejores resultados que quienes carecen de esa orientaci�n.La frontera profesional parece bastante clara. La alfabetizaci�n en IA no consiste s�lo en conseguir que el modelo produzca algo; consiste tambi�n en poseer conocimientos suficientes para juzgar lo que produce.El problema no termina al cumplir 16 a�osPodr�a pensarse que PISA mide un momento demasiado temprano y que la Universidad, la FP y la experiencia corregir�n la situaci�n. A muchas personas les ocurrir�. Los datos agregados, sin embargo, muestran que Espa�a no logra borrar completamente esa brecha.La �ltima evaluaci�n PIAAC de competencias adultas de la OCDE sit�a a Espa�a por debajo de su promedio en lectura, c�lculo y resoluci�n adaptativa de problemas. Y no se trata �nicamente de generaciones mayores educadas en otro sistema. Entre los j�venes de 16 a 24 a�os, que todav�a estudian o acaban de abandonar la educaci�n inicial, Espa�a obtiene 257 puntos en alfabetizaci�n, 256 en competencia matem�tica y 249 en resoluci�n adaptativa de problemas, en los tres casos por debajo del promedio de los pa�ses participantes.PIAAC tambi�n ayuda a desmontar la idea de que basta con acumular t�tulos. Entre adultos espa�oles con niveles educativos semejantes y controlando otras diferencias, una desviaci�n est�ndar m�s de competencia matem�tica se asocia con tres puntos porcentuales adicionales de probabilidad de participar en el mercado laboral y, entre quienes participan, con dos puntos menos de probabilidad de desempleo. La OCDE se�ala que los adultos espa�oles con educaci�n terciaria presentan en lectura un rendimiento inferior al de adultos finlandeses que s�lo han completado secundaria superior. No significa que un universitario espa�ol sea en general "peor" que un bachiller finland�s: significa que credencial educativa y competencia efectiva no son lo mismo.�ste puede ser el verdadero problema para una Espa�a en la que Cedefop espera que siete de cada diez oportunidades laborales necesiten cualificaciones altas. Aumentar el n�mero de universitarios o titulados de FP superior es necesario, pero no suficiente si no aumenta al mismo tiempo la profundidad de las capacidades que acreditan esos t�tulos.La prima econ�mica de saber m�sEl mercado est� empezando adem�s a poner precio a esa escasez. El Global AI Jobs Barometer 2026 de PwC, construido a partir de m�s de 1.000 millones de ofertas de empleo de 27 pa�ses, muestra que las vacantes que requieren habilidades espec�ficas de IA crecieron un 69%, frente al 9% del mercado general. Calcula tambi�n una prima salarial media del 62% para las competencias de IA. Es un promedio internacional con enormes diferencias sectoriales, no la promesa de que un trabajador espa�ol vaya a cobrar un 62% m�s por aprender a utilizar un chatbot. Pero revela hacia d�nde se est� desplazando el valor.PwC observa adem�s un cambio especialmente relevante para los j�venes. En los puestos de entrada estadounidenses expuestos a la IA, las ofertas tienen siete veces m�s probabilidades de solicitar capacidades tradicionalmente asociadas con profesionales s�nior, como juicio y liderazgo. La m�quina se est� quedando precisamente con algunas tareas rutinarias que serv�an para aprender el oficio. Eso puede elevar antes de tiempo el list�n: el joven que entra ya no compite s�lo por ejecutar una tarea sencilla, sino por interpretar, revisar, decidir y aportar criterio.Digitales, pero no especialistasHay una se�al que impide convertir PISA en un relato de desastre tecnol�gico. Espa�a obtiene en la nueva prueba de resoluci�n computacional de problemas un resultado similar al promedio de la OCDE. Y la Comisi�n Europea considera que nuestro pa�s dispone de buena conectividad, servicios p�blicos digitales desarrollados y una poblaci�n relativamente competente digitalmente. El problema que se�ala su Digital Decade Country Report 2026 est� en que Espa�a todav�a no transforma plenamente esas fortalezas en una adopci�n empresarial de tecnolog�as avanzadas ni en una proporci�n suficiente de especialistas TIC.Esa diferencia es determinante. Una sociedad puede aprender muy deprisa a usar herramientas digitales y seguir teniendo dificultades para producir suficientes personas capaces de crearlas, entenderlas en profundidad, investigarlas y utilizarlas en la frontera del conocimiento. Lo primero exige familiaridad; lo segundo necesita adem�s matem�ticas, ciencia, lectura, capacidad anal�tica y a�os de formaci�n acumulativa.Espa�a no parece tener una generaci�n incapaz de manejarse con la tecnolog�a. Tiene una generaci�n que utiliza mucha tecnolog�a (tambi�n mucha IA) mientras pierde terreno en los fundamentos acad�micos que permiten pasar de usuario a especialista.Nada de esto permite atribuir a una ley educativa concreta, a las pantallas, a la pandemia o a ChatGPT el mal resultado de PISA. Tampoco se puede afirmar que una tercera parte de los alumnos espa�oles vaya a quedar excluida de las profesiones de futuro. El mercado necesitar� tambi�n enfermeros, docentes, trabajadores de cuidados, especialistas industriales, t�cnicos, comerciales y muchos otros perfiles que no requieren matem�ticas avanzadas. El WEF prev� un fuerte crecimiento mundial tanto de empleos tecnol�gicos como de ocupaciones sanitarias, educativas, de construcci�n y de cuidados.Espa�a quiere competir en inteligencia artificial, en centros de datos, energ�a, biotecnolog�a, digitalizaci�n industrial, ciberseguridad y actividades de alto valor a�adido mientras la cantera de estudiantes que domina algunas de las competencias b�sicas para llegar a esos campos se estrecha. Y lo hace cuando las empresas ya dicen que no encuentran determinados profesionales y cuando Europa ha convertido las habilidades en una cuesti�n de competitividad. La Comisi�n resume el problema con este dato: casi cuatro de cada cinco pymes europeas tienen dificultades para encontrar el talento que necesitan.El riesgo no consiste en que PISA decida qui�n conseguir� trabajo dentro de diez a�os. Consiste en que, si las carencias detectadas a los 15 a�os no se corrigen posteriormente, Espa�a produzca menos profesionales de los que necesita precisamente en los empleos donde crecer�n la demanda, la productividad y los salarios. El resultado ser�a perfectamente compatible con mantener al mismo tiempo desempleo y escasez de trabajadores: profesionales buscando empleo mientras las empresas buscan perfiles diferentes a los disponibles, algo que tendr�a consecuencias m�s all� de la educaci�n. Puede obligar a las compa��as a importar talento, externalizar trabajo, elevar mucho el salario de una minor�a muy especializada o renunciar a determinadas inversiones. Tambi�n puede ampliar la distancia entre quienes consiguen adquirir capacidades escasas y quienes se quedan en la parte del mercado laboral m�s expuesta a automatizaci�n y menor crecimiento salarial.Nunca ha sido tan f�cil pedir a una m�quina que escriba, programe, calcule o encuentre informaci�n. Pero precisamente por eso empieza a valer m�s saber si ha escrito bien, si el c�lculo tiene sentido, si el c�digo funciona y si la informaci�n es cierta. Espa�a acaba de obtener sus peores resultados en las materias que ense�an a hacer buena parte de esas cosas.La inteligencia artificial puede reducir la necesidad de ejecutar algunas tareas. No elimina la necesidad de entenderlas. �se es el examen que el mercado laboral est� preparando mientras PISA advierte de que una parte demasiado peque�a de los estudiantes espa�oles llega con ventaja para aprobarlo.Hay empleos en los que una mala base matemática, científica o lectora puede compensarse con formación posterior. Pero cuanto más técnica es la profesión, mayor es la distancia que tendrá que recuperar quien llega sin esos conocimientos.Ciencia de datos es uno de los casos más claros. El Bureau of Labor Statistics estadounidense prevé que el empleo de data scientists crezca un 35% entre 2025 y 2035, casi diez veces más que el conjunto del mercado estadounidense, con un salario mediano de 120.230 dólares. Su trabajo consiste precisamente en convertir grandes volúmenes de datos en conclusiones mediante estadística, matemáticas y computación. Las cifras salariales son estadounidenses y no trasladables a España, pero la naturaleza de las competencias sí lo es.Más exigente todavía es la investigación en inteligencia artificial y computación. Los computer and information research scientists suelen necesitar al menos un máster y trabajan desarrollando nuevas aplicaciones de la tecnología. El BLS proyecta un crecimiento del 22% hasta 2035 y un salario mediano de 140.300 dólares. El MIT sitúa en la base profesional de esos sistemas álgebra lineal, cálculo, probabilidad, estadística y optimización. Para quien no domine matemáticas, el obstáculo no es aprender un programa: es adquirir el lenguaje con el que funciona la profesión.Algo semejante ocurre con actuarios, especialistas en riesgo y finanzas cuantitativas. El BLS define la profesión actuarial sobre una sólida formación matemática y estadística y sitúa su salario mediano en 130.000 dólares. Son profesionales que modelizan probabilidades, riesgos financieros, seguros, pensiones o acontecimientos extremos: justo el tipo de tareas en las que la IA puede acelerar cálculos sin eliminar la necesidad de entender qué se está calculando.En ciberseguridad, la barrera es distinta. No depende tanto de una matemática académica avanzada como de lógica, resolución de problemas, conocimiento informático y capacidad para interpretar gran cantidad de información técnica incompleta. Los analistas de seguridad están entre las ocupaciones que el World Economic Forum identifica con fuerte crecimiento y forman parte de un grupo de empleos informáticos cuyo salario mediano estadounidense duplica ampliamente el del conjunto de ocupaciones.La frontera común es sencilla: cuanto más trabajo haga la máquina, más importantes se vuelven los fundamentos que permiten supervisarla. Las profesiones que antes cerrarán la puerta a quien carezca de ellos serán precisamente aquellas en las que un error matemático, una inferencia falsa o una lectura incorrecta cuesta más dinero.
Lo peor del informe PISA: Espa�a suspende en profesiones del futuro
A los alumnos espa�oles que hicieron las �ltimas pruebas PISA todav�a les quedan unos a�os para incorporarse al mercado laboral. Para entonces, muchas de las profesiones que...











