Entre las sombras de los t�neles de la M-30 hay una muy alargada: el mal estado de conservaci�n. Es un problema de seguridad grave que requer�a 400 millones de inversi�n y se reflej� ya en el informe de una consultora, pero que fue ocultado al Ayuntamiento, seg�n una investigaci�n de este peri�dico. El informe data de 2021, y como todo indica que se tap� su existencia, no ha tenido ning�n impacto en el regreso de la empresa Calle 30 a la titularidad p�blica.Hay que recordar que Calle 30 hab�a sido durante 20 a�os una empresa mixta: 80% del Ayuntamiento de Madrid y 20% de Emesa, socio privado compuesto por una UTE de tres empresas, de las que la principal era Serveo. A finales del a�o pasado, el Ayuntamiento compr� ese 20% de las acciones y desde enero Calle 30 ya es 100% p�blica.El informe fue realizado por la consultora de infraestructuras LRA, una consultora de referencia para Calle 30 que ya ha elaborado numerosos informes sobre el estado de esta infraestructura.En esta ocasi�n, el director de LRA, el ingeniero de caminos Tom�s Ripa, alertaba a los responsables de Calle 30 de diversos problemas que se arrastraban desde hac�a ya 14 a�os, cuando se inauguraron los t�neles tras la gran obra del Gobierno de Gallard�n: "El mantenimiento que se ha realizado en la infraestructura de los t�neles no ha sido todo lo eficaz que podr�a haber sido", escribe Ripa."Amplias zonas presentan deterioros que afectan a la durabilidad de la estructura y, en ciertos tramos, una evoluci�n desfavorable de los deterioros que llega a afectar a la capacidad resistente del elemento", sigue el informe.Entrando en detalle, este informe aseguraba que un 14% de la longitud de los t�neles ten�a "da�os medios (nivel naranja)" y un 6% "nivel rojo, lo que significa que el deterioro ha evolucionado de forma desfavorable hasta llegar a afectar a la capacidad resistente del elemento".Respecto a "los recintos y espacios auxiliares" de los t�neles, como las galer�as de servicio o las salidas de emergencia, el estado era a�n "m�s desfavorable": un 25% de da�os medios y "un 4% de da�os de mayor gravedad".Adem�s, el ingeniero alertaba de que "los deterioros que presentan amplias zonas de los t�neles son debidos, principalmente, a la acci�n del agua". "El agua proveniente del nivel fre�tico del terreno, que se filtra a trav�s de las juntas estructurales [...] es la causante del avance acelerado de las patolog�as que presentan amplias zonas de los t�neles", escrib�a el ingeniero.Pese a todo, Tom�s Ripa excusa a Emesa, el socio privado de Calle 30, que durante todos estos a�os ha tenido en exclusiva el contrato de mantenimiento de la infraestructura, por una cuant�a de alrededor de 30 millones anuales. M�s bien, afirma el ingeniero, este deterioro se debe a "problemas de dise�o" y tambi�n "de ejecuci�n" en la propia reforma de la �poca de Gallard�n.En cualquier caso, para que la longevidad de la autov�a y sus anexos pudiera ser de 100 a�os, que es el est�ndar de vida �til que se suele pedir a las infraestructuras, el autor del informe explica que habr�a que hacer una inversi�n de 200 millones de euros, aunque en el fondo estima que la cifra m�s realista ser�a de 400.La disparidad entre 200 y 400 se debe a que para que costara 200 millones habr�a que volver a hacer una megaobra y cerrar los t�neles hasta que se acometiese la reparaci�n total. Como esto es pr�cticamente inviable, "habr�a un sobrecoste del 100%" al hacerlo por tramos y en forma de peque�as obras. Es decir, 400 millones.Est� a la vista que los consejos del ingeniero cayeron en saco roto. Simplemente se observa teniendo en cuenta que estos �ltimos cinco a�os, desde que se elabor� el informe, el coste del mantenimiento que el Ayuntamiento ha pagado por toda la M-30 (y no solo por sus t�neles), ha sido de unos 150 millones.El Ayuntamiento, al ser consultado sobre este informe, dijo quePROBLEMAS QUE VIENEN YA DE HACE 10 A�OSP. HERRAIZLos problemas de mantenimiento en la autov�a han sido algo recurrente durante estos a�os de colaboraci�n p�blico-privada en Calle 30. Por ejemplo, ya en 2016, hace 10 a�os, el Ayuntamiento escribi� a la empresa para manifestarle que se negaba a pagar proyectos de renovaci�n propuestos por Calle 30. El motivo era que no hab�an cumplido en el contrato de mantenimiento.Estos proyectos de renovaci�n se presentan al Ayuntamiento cuando ya no es posible reparar alguna parte de la M-30 y hay que construir algo de nuevo. Sin embargo, el entonces director general de Obras, Jos� Luis Infanz�n, se neg� a abonar esas renovaciones porque Emesa no hab�a cumplido los porcentajes de mantenimiento pactados. Estos incumplimientos eran de entre un 20% y un 30% inferiores a lo comprometido en muros, pasarelas, puentes, p�rticos y banderolas.Adem�s de este informe, hay otros que sustentan el deficiente mantenimiento de la M-30. En 2017, la propia LRA, la misma consultora que hizo este informe, ya apuntaba a los problemas de dise�o y ejecuci�n de la reforma de Gallard�n, pero tambi�n a 10 a�os de �mantenimiento insuficiente�.Y no todos los informes eran de esta empresa. Otra llamada Getinsa-Euroestudios avis� de que en el llamado �tramo 3� (la M-30 est� dividida en tramos para su an�lisis) Emesa solo se hab�a limitado a hacer un mantenimiento general y labores rutinarias.Sin embargo, estas labores no alcanzaban a realizar las operaciones de mantenimiento suscritas en el contrato con Calle 30.Al volver la empresa a ser 100% p�blica, despu�s de 20 a�os de f�rmula mixta, se supone que la infraestructura se entregar�a en las mismas condiciones que se recibi�.Parte de los problemas se�alados en estos informes t�cnicos es que durante a�os, hasta 2020, la infraestructura hab�a carecido de un �plan de mantenimiento estructural de los t�neles con directrices de actuaci�n claras, viables y eficaces�.