Ocho años después de despegar, la misión BepiColombo está a punto de afrontar el primer gran paso de su aproximación a Mercurio, el momento en el que el Módulo de Transferencia (MTM) que ha impulsado la nave durante el viaje se separará de los dos orbitadores científicos.
“BepiColombo no llegará a Mercurio en un momento concreto, sino que lo hará durante varios meses de intensas operaciones de alto riesgo” que, si salen bien, dejarán dos satélites independientes orbitando el planeta del sistema solar más cercano al Sol, ha detallado el jefe de Operaciones de Misiones al Sistema Solar Interior de la Agencia Espacial Europea (ESA), Ignacio Tanco, en una rueda de prensa en streaming este lunes.
La primera etapa de la fase de llegada tendrá lugar el jueves 3 de septiembre, cuando el módulo propulsor MTM se separe de los dos satélites científicos, el Orbitador Planetario de Mercurio (MPO) de la ESA y el Orbitador Magnetosférico de Mercurio (Mio) de la agencia japonesa JAXA, que han sido diseñados para operar de manera complementaria.
Tras la separación, los satélites —acoplados uno sobre el otro— serán impulsados por los propulsores del MPO y seguirán su viaje hasta que en noviembre, “si todo sale bien”, ingresarán en la órbita de Mercurio, un momento que será crucial para la misión porque “hay muchos subsistemas, como la propulsión del MPO, que no hemos probado nunca en condiciones de vuelo”, ha apuntado Tanco.











