La misión BepiColombo acaba de superar un momento crítico. Tras casi ocho años en el espacio y miles de millones de kilómetros recorridos, la Agencia Espacial Europea (ESA) ha anunciado que el Módulo de Transferencia a Mercurio se ha separado con éxito. Un hito que la agencia europea comparte con la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), quien también participa en la misión.
“La señal recibida a través de nuestra antena de espacio profundo confirma que la nave espacial está sana y operativa según lo esperado. Las naves espaciales MPO y Mio están ahora en camino hacia la inserción en la órbita de Mercurio”, celebra la ESA en una publicación. La primera aproximación se estima para el 21 de noviembre.
No será todo tan fácil. “BepiColombo no llegará a Mercurio en un momento concreto, sino que lo hará durante varios meses de intensas operaciones de alto riesgo”, advirtió el jefe de Operaciones de Misiones al Sistema Solar Interior de la Agencia Espacial Europea (ESA), Ignacio Tanco, en declaraciones recogidas por la agencia EFE.
Pero, ¿qué buscan estos dos satélites independientes? ¿En qué consiste la misión BepiColombo? Se trata de la primera misión europea a Mercurio, el planeta terrestre más pequeño y menos explorado de nuestro Sistema Solar. Una iniciativa impulsada por la ESA y por la JAXA.














