Manuel Weiss Pérez |
Madrid (EFE).- Los españoles vuelven de las vacaciones para enfrentarse al reto de llenar la nevera en una «Operación Despensa» que se prevé incierta en relación a unos precios que tenderán a subir pese a los intentos de los supermercados por abaratar la cesta de la compra con ofertas.
El fin de las vacaciones estivales está marcado por un regreso masivo a las comidas en casa y la reposición de productos básicos, abandonando el estilo más informal del verano.
Los consumidores se encontrarán con que los precios de los alimentos, las bebidas y el tabaco serán más altos que hace un año –el índice de precios de consumo (IPC) adelantado refleja una subida anual del 2,4 % en agosto-, con los huevos y la carne de vacuno como los productos que más se habían encarecido en julio, según los últimos datos disponibles.
En esa vuelta a la rutina, la patronal de supermercados Asedas estima que en septiembre la demanda de legumbres se disparará un 36 %; la de verduras templadas, hasta un 50 %; la de carne, un 10 %; y la de pescado fresco, un 5,5 %.











