El mes nueve está a la vuelta de la esquina y con él vuelve la rutina. Muchos hogares están ya preparándose para afrontar la cuesta de septiembre, pero no solo aumentan los gastos, también lo hace el consumo de ciertos productos. La Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (ASEDAS) ha bautizado este movimiento en tiendas y supermercados como 'Operación despensa', que implica, según recoge la asociación, "el mayor cambio de hábitos de consumo del año". Curiosamente, los españoles suspenden las comidas más elaboradas durante el verano y las retoman cuando llega el otoño. De ahí que los alimentos como legumbres, verduras, carne... se "agoten" con rapidez una vez retomamos la rutina. Además, al margen de los alimentos, la vuelta al cole trae consigo un repunte del consumo de artículos como productos de droguería, perfumería y complementos dietéticos. ¿Los precios se verán afectados por este incremento en la demanda? Es pronto para confirmar alzas en los precios de los productos más buscados, ya que el aumento del consumo responde a factores estacionales y de organización logística. Las tiendas, en efecto, intentan coordinar el regreso de los consumidores con la recepción de grandes pedidos y productos pesados, para garantizar que las despensas y refrigeradores estén adecuadamente abastecidos.Productos con mayor demanda Entre los productos que más aumentarán su demanda en septiembre destacan las legumbres, cuyo consumo podría crecer un 36%; coles, con un incremento de hasta el 50%; y patatas, cuya demanda subiría un 15%. En el caso de los aceites, un producto indispensable en la cocina española, el aumento sería más moderado, de alrededor del 2%. También ganarían peso productos básicos como las harinas y sémolas, con un 14% más de demanda, el azúcar, con un 12%, y la leche líquida, con un 4%.Las verdaderas estrellas son los productos frescos. La demanda de carne podría aumentar un 10% y la de pescado fresco o congelado crecería un 5,5%. En cuanto a la fruta, el final del verano supone el relevo de productos de temporada (como las cerezas y los albaricoques) por otros más propios de otoño e invierno, como las mandarinas, las uvas y las peras. De hecho, y por obvias razones, estas últimas frutas podrían registrar incrementos de consumo de hasta el 100% de media.Tras el verano, además, sucede un fenómeno cuanto menos curioso: ASEDAS señala un fuerte repunte de los complementos dietéticos; su demanda se dispara un 65%.