NoticiaEs el cheff detrás del exitoso restaurante londinense ‘Humo’, que tiene una estrella Michelin.Miller Prada con una imagen cocinando en carbón. Foto: Archivo personalDIRECTOR DE NOTICIAS RCN28.08.2026 21:35 Actualizado: 28.08.2026 21:35
Quienes conocen de cocina, los chefs que lo admiran y los colombianos que han pasado por Inglaterra hablan con orgullo de Miller Prada. Su historia comenzó frente a una estufa de leña y lo llevó a recorrer cocinas de varios países, aprender de algunos de los mejores del mundo y conquistar una estrella Michelin con ‘Humo’, su restaurante en Londres.Pero detrás del reconocimiento hay puertas cerradas, jornadas interminables y una disciplina que nunca le permitió rendirse. Hoy, mientras prepara un nuevo proyecto inspirado en sus raíces latinoamericanas, Miller contesta todas nuestras preguntas.¿Cuál es el primer recuerdo que tienes en una cocina?Mi casa es un matriarcado: todas cocinan y todas cocinan delicioso. Además, es una familia gigante. Mi primer recuerdo fue en la finca de mi tía abuela Cecilia, que falleció hace un par de años. Ella recibía cada 25 de diciembre a toda la familia; éramos como 200 personas, siendo un poquito exagerado. Preparaba un festín gigante: siete días de comida, bebida y fiesta. Yo tendría seis o siete años. Me encantaban los huevos -todavía me encantan, quizás por ella- y quería más huevos revueltos. Fui a pedirle y ella, que había preparado comida para toda esa gente, me dijo, con su tono de juego, que no me los iba a hacer; que, si quería más, me los hiciera yo mismo. Y enseguida: “Ven, te enseño”. Ese es mi primer recuerdo frente a una estufa de leña antigua, en medio del campo, tratando de hacer huevos con mi tía. A los 16 años comienzas a formarte profesionalmente. ¿Ya sabías que ibas a ser chef?Comenzó más que todo por descarte. Yo quería viajar. Crecí con mi mamá fuera; ella vivía en Hong Kong y tenía un par de tías en Italia. La familia se dispersó y yo crecí abriendo regalos en cajas con letras chinas, con juguetes de diferentes lugares. Cuando era más pequeño decía que quería ser abogado, pero ni idea de dónde salió eso. En el colegio comenzaron a orientarnos y pensé: “¿Qué puedo hacer que, en teoría, sea igual alrededor del mundo?”. Me puse a mirar el oficio de los cocineros, me gustó, estudié en Colombia y, en cuanto pude elegir un destino, me fui para Sídney, Australia.Sí, viajaste, pero lo que me dicen es que no la pasaste nada bien en Australia, al comienzo…Fue muy complicado.Viajé a los 16 o 17 años, tenía unos 150 dólares, tres noches de hostal y un inglés muy macheteado, casi inexistente. Llegué a golpear puertas con un currículo que no existía, metido en esas carpetas antiguas que usábamos para las presentaciones del colegio. Repartí 50 hojas cada día por todos los restaurantes. En todos me dijeron que no. Al tercer día, un par de irlandeses que tenían un restaurante italiano me dijeron que regresara. Así comencé. Pelaba papa durante 14 o 16 horas. Era pesado, pasaba todo el día de pie y hacía cosas que no eran tan chéveres, pero a mí me encantaba.¿Cuál fue la primera cocina que reconoció tu valor y te permitió crecer?Fue precisamente en Bogotá, en ‘La Mar’. Trabajé allí durante un año antes de venir a Londres. Estaba tratando de ahorrar para viajar a Europa. Ahí conocí a Diego Oka, un cocinero increíble. Estaban abriendo ‘La Mar’ en Bogotá, un restaurante enorme que visito cada vez que regreso. Muchos del equipo siguen allá y somos amigos. En ese restaurante comencé a sentirme más apreciado y guiado. Sentí que los cocineros querían enseñarme y llevarme a otro nivel.¿Por qué escoges Londres?Antes de trabajar en Bogotá estaba estudiando y trabajando en Lima. Un profesor me dijo que tenía un empleo para mí en Francia y yo, literalmente, corté con todo en Perú: terminé con mi novia, entregué mi apartamento, salí del trabajo y solicité la visa. Me la negaron. Pasé un año en Bogotá preguntándome para dónde ir. Yo practicaba capoeira y mi maestro vivía en Londres. Él me dijo: “Creo que aquí los cocineros son buenos”. Jamás lo había pensado; imaginaba que la comida inglesa debía ser muy aburrida. Me puse a investigar y descubrí que los cocineros de acá eran increíbles. Me fijé el objetivo de trabajar en cocinas con estrella Michelin y aprender de quienes lideraban la industria.Miller Prada cheff colombiano que triunfa en Londres Foto:Archivo personalTambién encontraste puertas cerradas en Londres, al comienzo, seguro…El entorno fue muy tosco. Yo tenía experiencia, pero quería trabajar únicamente en restaurantes con estrella. En el primero, Pollen Street, del chef Jason Atherton, quien había sido la mano derecha de Gordon Ramsay, me dijeron: “Tienes cinco o seis años de experiencia, pero para nosotros eso no es nada. Jamás has estado en una cocina con estrella. Vas a comenzar desde abajo; si quieres, bien, y si no, hay más”. Respondí que no había problema. Fue duro, pero aprendí muchísimo. A Jason le debo bastante: esa fue mi introducción a la experiencia gastronómica del Reino Unido.¿Cuándo dejas de sentirte como el cocinero colombiano que buscaba suerte afuera y descubres que tenías una voz propia?Fui jefe de cocina del restaurante de mi mentor, un japonés llamado Endo Kazutoshi, y conseguimos una estrella Michelin. Hasta 2020 siempre había cocinado y dirigido los restaurantes de alguien más. Nunca había hecho el ejercicio de preguntarme qué quería cocinar. Con la pandemia, Endo at the Rotunda estuvo cerca de cerrar. Encontramos un inversionista para salvarlo. Él aceptó, pero nos pidió abrir otro restaurante. Yo hice todo el montaje: organicé el equipo, la cocina, el mercadeo y los números. Fue un éxito y entonces me ofreció un espacio en Mayfair, uno de los barrios más imponentes de Londres, y un concepto para desarrollarlo. El lugar me encantó, pero no su concepto. Le dije: “Te ayudo, pero ese no es mi restaurante”. Fue la primera persona que me respondió: “Listo, entonces, ¿tú qué quieres?”. Yo no tenía ni idea de quién era como cocinero. Jamás había pensado en mi restaurante. Él comenzó a empujarme para que descubriera qué quería hacer.¿Y qué pasó?Me tocó mirar retrospectivamente. Entendí que soy un colombiano que ha vivido en siete lugares del mundo, se entrenó con un japonés y vive en el Reino Unido. Hacer comida japonesa no tenía sentido: nadie iba a ir a comer comida japonesa hecha por un colombiano. Limitarme a hacer comida colombiana tampoco reflejaba todo mi recorrido. Pensé en lo que más me gustaba: la parrilla y el fuego. Tenía un poco de pirómano dentro de mí. Decidí crear un concepto sin gas ni electricidad y explorar diferentes tipos de madera. Terminamos trabajando con doce variedades, tratando de transmitir la personalidad de cada árbol a los ingredientes. Me obsesioné con su procedencia, sus sabores, la combustión, las temperaturas y el humo. No deja de ser una paradoja: uno de los chefs jóvenes más destacados recurrió al método más antiguo de cocinar.Mientras muchos cocineros jóvenes buscaban distintas formas de cocina moderna, yo tomé esas técnicas y mi formación japonesa para irme hacia algo muy crudo y fuerte. A la gente le encantó el sabor de las maderas, aunque al principio nadie entendía. Me decían: “Entonces será una parrillada de carnes”. Y yo: “No, no es barbecue; es otra cosa”. Solo cuando abrimos comprendieron el concepto.¿Qué alcanzaron a conseguir con Humo?Abrimos en enero de 2023 y vendí mi participación en febrero de 2025. Hubo dos años de preapertura y otros dos con el restaurante funcionando. Fuimos la mejor apertura de 2023, entramos en la lista de los cien mejores del Reino Unido, recibimos el premio One to Watch y conseguimos la estrella Michelin en once meses. Fue un proceso muy bonito, pero también muy exigente. Después de haber montado varios restaurantes, sabía que quería ser dueño mayoritario del mío. Se lo dije al inversionista y respondió: “Yo sabía que Humo te iba a quedar pequeño en algún momento. Te apoyo, invierto en tu nuevo restaurante y tú sigue el camino”.¿En qué anda hoy Miller Prada?Estoy montando un nuevo restaurante. Llevo cerca de un año trabajando para abrirlo. Estará mucho más inspirado en mis raíces latinoamericanas, porque entendí que eso le gustó mucho al público británico: la mezcla de las técnicas japonesas, francesas, inglesas y europeas que aprendí durante mi carrera, pero llevadas hacia mis raíces colombianas y latinoamericanas. Esperamos abrir en invierno, aunque todavía no tenemos una fecha definitiva.¿Y cuál ha sido el momento de mayor satisfacción en tu vida, entonces?Siempre me ha costado ver lo que estoy haciendo. Cuando alcanzo una meta, ya pienso en la siguiente. Esa ambición algunas veces es negativa porque no me permite disfrutar. Sin embargo, durante los servicios de Humo hubo momentos que me causaron mucha felicidad. Teníamos una estrella Michelin, chefs de tres estrellas, críticos, familia y amigos. Había entre 36 y 40 personas trabajando. Ver el restaurante completamente engranado y a todo el mundo creyéndose ese cuento que alguna vez solo estaba en mi cabeza me daba una satisfacción enorme. Era comprobar que toda aquella locura estaba funcionando.Cuando un joven te dice que quiere ganarse una estrella Michelin, ¿qué le respondes sin destruirle el sueño, pero tampoco mentirle?Primero trato de hacerle entender que es muy duro, que el proceso es largo, que debe invertir muchas horas y que quizás quienes le enseñen no lo harán siempre de la mejor manera. Después le pregunto: “¿Por qué? ¿Para qué?”. Si de verdad lo quiere, le recomiendo comenzar a trabajar a ese nivel cuanto antes, para entender si está dispuesto a sacrificar todo lo que exige un logro que, en algún punto, también es de vanidad. Miller Prada prepara un nuevo proyecto de restaurante Foto:Archivo personal¿Te interesa abrir algún día un restaurante en Colombia?Me encantaría volver, abrir un negocio y llevar a casa lo que he aprendido, quizás comenzando en Bogotá. Tengo un socio cocinero con quien estamos pensando en montar un proyecto allá. Se demorará bastante y avanzará paso a paso. Es un sueño que sí me encantaría cumplir. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.







