El pasado 25 de agosto se llevó a cabo, en el auditorio del centro comercial Alhambra, el foro sobre la microbiota. Entre sus ponentes se encontraba la Dra. Daniela Navia, médica especialista en geriatría y ciencias de la longevidad, quien durante su intervención brindó pautas y consejos a los asistentes sobre cómo cuidar a los adultos mayores del hogar. Navia mantuvo una visión integral del envejecimiento saludable y detalló cuáles son los factores que tienen mayor relevancia en la calidad de vida de los ancianos. Su experiencia laboral en el centro fisioterapéutico Geronto y su participación en el directorio de la fundación holandesa Quina Care le han permitido desarrollar una formación basada en la atención clínica y la prevención.La microbiota también cambia con la edadDurante su intervención en este evento, la especialista explicó que, a medida que las personas envejecen, también cambia su microbiota, lo que puede repercutir en su estado físico y movilidad en general. “Pensemos la microbiota como un jardín: si no la alimentamos adecuadamente, sin agua, tierra o abono, esta se ve comprometida. Al igual que la microbiota, hay que mantenerla bien, con una barrera adecuada”, indicó la experta. Además, hizo hincapié en la necesidad de no pensar únicamente en mejorar la salud intestinal del adulto mayor.Microbiota intestinal: qué alimentos la favorecen, cuáles pueden alterarla y cómo cuidarlaElla detalló que una microbiota alterada puede estar relacionada con la fragilidad del paciente, es decir, con condiciones como la pérdida de peso, el cansancio y las dificultades para caminar. No obstante, indicó que no se sabe con certeza si una microbiota alterada conduce a la fragilidad o si la fragilidad asociada al envejecimiento genera alteraciones en la microbiota. “Por este motivo, es necesario permanecer siempre pendiente de lo que necesitan los adultos mayores en su alimentación y actividades regulares”.Enfermedades y medicamentos también influyenLas enfermedades de base, como la artritis y la diabetes, que afectan a una parte importante de la población geriátrica, también deben ser consideradas. A esto se suman la automedicación y el consumo excesivo o innecesario de medicamentos y vitaminas, factores que pueden afectar el equilibrio de la microbiota.Por este motivo, mantenerla en buenas condiciones puede contribuir al cuidado integral de la salud y acompañar el manejo y control de parámetros como la presión arterial y la glucosa, junto con los chequeos médicos periódicos.Cómo cuidar la microbiota materna antes y durante el embarazoComo recomendación para las familias que acompañan a adultos mayores, Navia instó a prestar atención a la alimentación cotidiana y evitar rutinas poco variadas. Explicó que algunos pacientes pueden mantener durante décadas el mismo desayuno, como café con pan y queso, sin incorporar otros alimentos que aporten una mayor variedad nutricional.Por ello, aconseja incluir vegetales en su dieta habitual y alimentos fermentados o con mayor aporte proteico. También recomienda identificar aquellos alimentos que el adulto mayor disfrute para potenciar su consumo dentro de una alimentación equilibrada. A esto se suman hábitos como realizar actividad física de manera constante, mantenerse hidratado y dormir adecuadamente.La especialista recuerda que la microbiota también envejece junto con las personas, por lo que es indispensable cuidarla mediante la alimentación y mantener hábitos saludables que puedan formar parte de una estrategia integral para acompañar un envejecimiento con mayor bienestar y calidad de vida. (I)
Daniela Navia: ‘Cuidar la microbiota es parte de un envejecimiento con mayor bienestar’
Durante su intervención en el foro de microbiota, la especialista compartió pautas sobre alimentación, actividad física e hidratación para adultos mayores.







