30/08/2026 a las 11:00h.

Mantener el equilibrio entre las familias de bacterias beneficiosas y las bacterias perjudiciales es la clave para proteger la salud intestinal, según explica Conchita Vidales (@doctoravidales), Jefa de la Unidad de Nutrigenética en DEMYA Martin del Yerro y Amselem. Y uno de los factores que más afecta al equilibrio de la microbiota es el estilo de vida y, especialmente, la dieta. Por eso la experta asegura en su libro 'Cuida tu microbiota' (Libros Cúpula) que incluir diversidad de grupo de alimentos es importante para mejorar los niveles de 'Akkermansia', 'Lactobacillus' y 'Enterococcus sp', que son cepas protectoras.

Además, el ejercicio regular estimula la producción de las bacteroidetes (cepas que disminuyen el riesgo cardiovascular) y la secreción de otros neurotransmisores como GABA y serotonina. En este sentido, la Dra. Vidales aclara que es recomendable realizar un ejercicio moderado de no muy alta intensidad para no generar mayor estrés adicional al organismo e intestino y para mantener el equilibrio entre firmicutes y bacteroidetes (las dos cepas más abundantes y necesarias en el intestino). «Si los niveles de firmicutes están altos, seguramente te costará adelgazar y tendrás analíticas con colesterol alto, hemoglobina glicosilada alta y azúcar elevado o en el límite», revela. Para disminuir la cantidad de firmicutes la experta aconseja rebajar la ingesta de alimentos procesados o industriales, que habitualmente son grasos y con azúcares añadidos, y seguir una dieta baja o exenta de gluten que incluya alimentos como el ajo, la cebolla, los puerros, la manzana o los frutos rojos que son ricos en quercetina.