El sistema público de pensiones en España funciona bajo el principio de reparto y solidaridad intergeneracional. Esto significa que las cotizaciones de los trabajadores en activo pagan las pensiones de los jubilados actuales. Actualmente, estamos atravesando un momento de cambio donde el envejecimiento de la población, la jubilación progresiva de la generación del baby boom y el aumento de la esperanza de vida obligan a conocer bien cómo funciona el sistema antes de llegar a él para poder planificar una jubilación con tranquilidad financiera.
Las pensiones contributivas se actualizan cada año conforme a la inflación, un mecanismo conocido como revalorización, cuyo objetivo es preservar el poder adquisitivo de los pensionistas. Esta fórmula quedó fijada por ley con la reforma de 2021, que vinculó el incremento anual al IPC medio de los 12 meses anteriores a diciembre. En 2026, ese índice se sitúa en el 2,7%.
Con esta actualización, la pensión media de jubilación alcanza los 1.572 euros al mes, según los últimos datos de la Seguridad Social, aunque para muchas personas esa cifra supone una reducción significativa respecto a su último salario.
Requisitos para jubilarse en 2026
Para acceder a la jubilación ordinaria en España se deben cumplir obligatoriamente dos condiciones. La primera de ellas es la edad, la cual se encuentra en pleno proceso de retraso progresivo a través de un calendario que concluirá en el año 2027, fijando la edad general en los 67 años. Bajo este sistema transitorio, los requisitos se dividen según el historial laboral: si se ha cotizado 38 años y tres meses o más, se puede jubilar a los 65 años. En cambio, si se ha cotizado menos de ese tiempo, la edad legal se retrasa hasta los 66 años y 10 meses.










